Además, regulan la temperatura, protegen el suelo de la erosión y mantienen el equilibrio del ciclo del agua. Además, proporcionan hábitat y alimento a miles de especies, incluyendo al ser humano. Su presencia en ciudades mejora la calidad de vida, reduciendo el ruido y el estrés, y su conservación es clave en la lucha contra el cambio climático. Se podría decir que el plantar árboles es un acto de amor a la humanidad. A través de la marca Cascos Verdes /Green Helmets, en conjunto con el Municipio de Quito a través de la Secretaría del Ambiente, se han realizado jornadas de reforestación en las cuales ha participado la empresa privada, y la sociedad civil en general. Este es un proyecto inspirado en los Cascos Azules de Naciones Unidas que busca abrir un espacio ciudadano para unir a miles de personas que quieran trabajar por la sostenibilidad del planeta y que deseen ser artífices de proyectos en sus entornos cercanos, para así convertirse en guardianes de los ecosistemas. También te puede interesar: El desafío del mar También se apoyan otras iniciativas de la sociedad civil como limpieza de ríos, lagos, playas, bosques y zonas verdes, gestión sostenible de los ecosistemas y en general, soluciones basadas en la naturaleza. En los procesos de reforestación, la Secretaría del Ambiente ha identificado hasta el momento, cuatro puntos clave para la intervención: La iniciativa destaca la importancia de elegir especies adecuadas para cada zona, priorizando plantas nativas que se adapten al clima y al suelo de Quito. Entre ellas están la guaba, el pusupato y el yalomán, que mejoran el suelo; el pumamaqui, el quishuar y el yagual, que previenen la erosión; y el guarango, resistente a incendios y útil en zonas secas. Estas especies no solo apoyan la reforestación y recuperación de ecosistemas andinos, sino que también promueven la biodiversidad al beneficiar a polinizadores como abejas y mariposas. La experiencia de la reforestación ha sido inspiradora ya que permite el contacto directo con la naturaleza, la concientización de la importancia del cuidado del planeta. Ver a familiares y amigos reunidos para sembrar árboles es una muestra de que la naturaleza trae además unión.