La respuesta a esta pregunta empezó por definir el eje sobre el que debe basarse todo negocio: diversidad, equidad e inclusión. En este sentido, hay que destacar que la equidad no es la última tendencia del marketing de la nueva era, sino que los consumidores, a lo largo de todo el mercado, realmente desean observar una representación equitativa dentro de las marcas. Bajo este contexto, destacó algunas cifras: El 82% de los consumidores prefieren marcas que sean consistentes con un propósito y que lo demuestren en sus acciones. Muchas empresas elaboran un marketing inclusivo solo para la imagen de la compañía, sin volverlo parte de su ADN. Por ello, apenas el 43% de los usuarios cree que las marcas estén ligadas a un propósito. Sánchez destacó que para hacer realidad este discurso inclusivo, las empresas deben tomar este concepto y volverlo parte de las compañías. Para ello, presentó cuatro campañas de distintas marcas como casos de éxito del uso de una estratégia de equidad y género para un negocio rentable: Volvo: La empresa liberó la patente para el uso del cinturón de seguridad y los datos del estudio para que más mujeres puedan tener seguridad al conducir. Xbox Microsoft: Bajo el lema “Now everyone can play”, implementó un control adaptable a personas con discapacidad, que además es compatible con otras marcas y juegos, lo que representó una ganancia de aproximadamente USD 35 billones para la compañía. Gillette: Su campaña contra la masculinidad tóxica para cambiar paradigmas y transformar el concepto de masculinidad, en un principio representó una caída de USD 5 mil millones. Sin embargo, hoy por hoy, las cifras se han invertido en sus redes sociales siendo, en su mayoría, reacciones positivas. M&M’s: Su cortometraje “I just wanna be me”, con su característico personaje “purpuple”, captura la esencia de transformar la forma de ver la equidad y roles de género en la sociedad. Finalmente, Sánchez expresa que como empresas apostar por la equidad y hacer real este concepto es una estrategia rentable e impacta de forma directa en el engagement del consumidor. De esta forma, los negocios pueden cambiar el mundo, solo se requiere de una fórmula: una escucha activa, generar diálogo, empatizar para crear un mundo más diverso y equitativo, “todo lo que hacemos gira en torno a las personas”, concluyó.