Lo primero que explicó Oñate fue el origen de estas problemáticas. Esto nace de la cultura del trabajo o ‘Hustle Culture’ en inglés que se desarrolló en décadas pasadas. Esta consiste en normalizar temas como trabajar más de las horas establecidas, aumentar la carga laboral e incrementar el esfuerzo y exigencia laboral. También te puede interesar: Descansa bien, vive mejor, lidera mejor El primer síndrome que la experta explicó durante su charla fue el del burn out. Este se causa por una alta carga laboral que va acompañada de sentirse desmotivado. Algunas de las señales de este síndrome de burn out es la falta de energía laboral, falta de fuerza e incluso falta de ganas de ganas de ir a trabajar. Además, este tipo de síndrome viene acompañado de pensamientos como que el colaborador no sirve para nada o que su trabajo no sirve o no tiene propósito y razón de ser. Las profesiones vocacionales son las que más sufren del síndrome de burn out, aunque esto no significa que sean las únicas. Esto se debe a que son trabajos muy demandantes que no necesariamente se hacen por la remuneración económica. E incluso en muchas ocasiones no existe una correlación entre la carga laboral y los salarios. Algunos de los síntomas de burn out son: Bloqueos creativos o laborales Ansiedad Irritabilidad Depresión Pérdida de autoestima Fatiga crónica Sentimiento profundo de fracaso Por otro lado, el síndrome del bore out tiene más que ver con una sensación generalizada de aburrimiento del colaborador. Es diferente porque tiene que ver con que el trabajo se convierte mecánico y repetitivo. Además, existe un aburrimiento generalizado frente a las tareas del trabajo. Lo cual puede llegar a convertirse también en desmotivación. Ante estos dos síndromes, Oñate destacó que es necesario reconocer y enfatizar en que la desmotivación o el aburrimiento son temas del campo laboral. Y esto es importante para que no se permeen estos problemas a otras áreas de la vida de los colaboradores –la familiar, social, de pareja, etc.– para poder lidiar de mejor manera con estos desafíos. Tambiéb puedes leer: El poder de moverse: mejorando la calidad de vida Oñate enfatizó también en la importancia de que los colaboradores hablen y evidencien que están viviendo casos de estos síndromes. Esto se debe a que solo de esta forma los jefes y las organizaciones pueden tomar acciones para mejorar las condiciones laborales y mitigar estos desafíos. Y afirmó que las empresas tienen la capacidad de tomar acciones para evitar que su talento humano atraviese estos escenarios.