La producción de calzado tiene un gran impacto ambiental sobre el ecosistema. Cada año se producen más de 24 mil millones de zapatos y zapatillas en todo el mundo, las cuales son reemplazadas rápidamente por las modas. Los insumos base para su producción son plástico, caucho y petróleo los cuales en el proceso productivo genera grandes cantidades de dióxido de carbono contaminante. Actualmente el consumidor está cada vez más informado de cómo se realizan los procesos productivos y de qué manera esto genera un impacto negativo en el medio ambiente. También es igual de potente conocer el estado en el cual los empleados y diferentes agentes trabajan o son tratados en el proceso, ya que el trabajo justo y digno es uno de los pilares de la sostenibilidad junto con el cuidado del medio ambiente y el éxito comercial. También puedes leer: LATAM es incluido en el Sustainability Yearbook 2025 de Standard & Poor’s reforzando su posición como referente en sostenibilidad Esta tendencia sostenible va en alza y la búsqueda de productos acorde al concepto «eco-amigable» ha obligado a grandes marcas y emprendedores a ofrecer este tipo de productos contando y promocionando el proceso y sus beneficios o impactos positivos. El mercado de calzado sostenible no solo está innovando en materiales y procesos de producción, sino que también está creciendo como una oportunidad de inversión para emprendedores. Plataformas como Moaflip, donde puedes comprar y vender negocios online , facilitan la entrada al mercado de comercio electrónico sostenible, permitiendo a los inversores adquirir tiendas de calzado eco-amigable y otras empresas digitales comprometidas con la sostenibilidad. Producción de calzado responsable con el medio ambiente El nuevo concepto de calzado sustentable ha llegado a diversos países y en este post te mostramos ejemplos de cómo se ha innovado en el uso de materias primas para lograr un proceso mas sostenible. Línea de zapatos “eco vegana” de La Sebastiana Hechos con fibra de manzana, residuo de la industria alimenticia. Nuevo material italiano, importado especialmente para ti! Respirable, resistente & eco amigable. Éticamente manufacturado. Bajo impacto ambiental en su producción. Cuero vegano a partir del nopal A este producto, sostenible y biodegradable, le han dado por nombre Cactus Leather (cuero de cactus). El cuero vegano del nopal es libre de químicos tóxicos, compuestos de ftalatos y PVC. Tiene una durabilidad mínima de diez años. Permite, además, ahorrar hasta un 20 % del agua que requiere la producción de cuero tradicional. También puedes leer: Escaleras eléctricas. Sostenibilidad, tecnología y confort El cactus se seca al sol durante tres días, hasta alcanzar los niveles de humedad buscados. No es necesario un horno ni uso adicional de energía, como el gas, en este proceso. Una vez procesada, se obtiene la materia prima orgánica con la fórmula patentada Desserto. Piel de nopal personalizable al gusto, que cuenta con distintos grosores, colores y texturas, suave al tacto y transpirable, con lo que se asemeja mucho al cuero animal. Botas hechas de hongos de Liz Ciokajlo y Maurizio Montalti La diseñadora estadounidense, Liz Ciokajlo, en colaboración con su par italiano, Maurizio Montalti, ha creado una botas cuyo material constructivo principal es el miscelio (compuesto vegetativo principal de la gran mayoría de los hongos). El proyecto, comisionado por el Museo de Arte Moderno de Nueva York, pretende por un lado, poner sobre la mesa la acuciante necesidad de nuevos materiales y lo que es más importante, formas más eficientes de producirlos; y por el otro, erigirse como una posibilidad seria y realista para las futuras necesidades de la industria espacial y su gran objetivo para este siglo: establecer una colonia humana en Marte. Desde del punto de vista estético, los responsables confiesan haberse inspirado en las famosas MoonBoot, aquellas exuberantes botas de caña media creadas por Técnica Group en pleno apogeo de la primera carrera aeroespacial y el plástico. 50 años después de los primeros pasos del hombre en otro cuerpo celeste, el proyecto de Liz Ciokajlo y Maurizio Montalti consigue, al menos conceptualmente, postularse como un nuevo icono industrial y un camino sumamente atractivo para la investigación y desarrollo. Indianes crea los primeros zapatos hechos con fibra de plátano. Economía circular, artesanía local y sostenibilidad Indianes, la start-up barcelonesa fundada y dirigida por Diana Feliu e Iván Rojas, ha desarrollado una línea de zapatos producidos con fibra de plátano extraída de desechos agrícolas. La firma, especializada en calzados elaborados con materiales naturales y ecológicos, forma parte del Vivero Elisava Alumni, una notable iniciativa de la institución educativa catalana para apoyar proyectos empresariales innovadores de sus exalumnos. En colaboración con comunidades de artesanos de las montañas de Colombia, Indianes ha conseguido definir y optimizar los procesos y técnicas para convertir el desecho de la agricultura platanera en materia prima textil. Con esta fibra natural se elaboran en Catalunya los tejidos, 100% naturales, biodegradables y libres de químicos dañinos. «Desde Indianes queremos potenciar los conocimientos ancestrales y aportar al desarrollo sostenible de la comunidad, uniendo técnicas artesanales con innovación». Esta nueva colección cuenta así con componentes, materiales, suela y tejidos 100% naturales y ensamblados con adhesivos a base de agua, por lo que cuando son desechados se biodegradan en menos de dos años en las condiciones ambientales adecuadas Las zapatillas de té y azúcar de Chow, Osborne y Schiros El proyecto, que ha sido gestado en la matriz de One X One, una interesante incubadora estadounidense cuyo objetivo es servir como lanzadera y punto de encuentro para creadores y científicos que estén en la búsqueda de soluciones viables para mejorar la forma estilo de vida contemporáneo, propone una relativa nueva tipología de calzado con la sostenibilidad por bandera. «La gente piensa en la sostenibilidad como una limitación, pero yo la veo como una oportunidad para la innovación», comenta Schiros. También puedes leer: La bienal de arquitectura. Un espacio para el debate, la reflexión & la sostenibilidad urbana El objetivo de este talentoso tandem era ir un paso más allá y crear, no solo una zapatillas completamente reciclables, sino 100% compostables. Aunque la diferencia pareciera ser mínima y pertenecer al incierto territorio de la semántica, no lo es en absoluto. Renew, la iniciativa de Converse para luchar contra el cambio climático Cuando los grandes referentes de la industria del calzado deciden apostar por materiales o formas de producción más sostenibles para creación de sus productos, siempre es una buena noticia. Converse, sin duda una las firmas más icónicas de este sector, ha decidido seguir apostando por Renew, una línea de negocio especial puesta en marcha meses atrás, cuyos artículos se desarrollaran siguiendo pautas estrictas referentes a la sostenibiliad y cuidado del medioambiente. En esencia, la centenaria compañía estadounidense utiliza el material remanente de sus propios procesos de producción (telas y plásticos) para crear ediciones especiales, originales u reinterpretaciones de clásicos. El modelo que acaban de presentar y que amplía la colección Renew, se llama Tri-Panel Chuck 70. Se trata de un homenaje a las legendarias Chuck 70 pero contemplando y adaptándola a nuestros tiempos. Disponibles en caña alta y baja y varios colores, la nueva apuesta de Converse está conformada por un 30% de algodón reciclado, un 30% de PET reciclado y un 40% de algodón virgen. Zapatillas biodegradables de fibra de seda de araña artificial de Adidas Fibra de seda de araña artificial Definido por Adidas como «el material más natural y resistente del mercado, y un 15% más ligero que las fibras sintéticas convencionales», se trata de la primera fibra de seda de araña artificial disponible en el mercado. Producida únicamente por componentes veganos, está hecha a base de fuentes de carbón natural que son fermentadas y posteriormente convertidas en polvo blanco. Su alta tenacidad le permite absorber una gran cantidad de energía cinética antes de su rotura y puede ser teñida mediante las técnicas comunes usadas en la industria textil. Sostenibilidad e innovación para los calzados No es la primera vez que Adidas apuesta por la sostenibilidad y la innovación en sus productos. Desde 2015 viene desarrollando Futurecraft, una iniciativa que incorpora nuevos productos con innovadoras tecnologías de fabricación y que comenzó su andadura con las suelas de zapato Futurecraft 3D y el cuero sintético fresado Futurecraft Leather Superstar, desarrollado por los diseñadores Alexander Taylor y Joachim de Callatay. En palabras de Adidas Metaride Amu: las zapatillas de bambú de Kengo Kuma Metaride Amu: las zapatillas de bambú de Kengo Kuma. El material infinito Al bambú, como material constructivo, podemos encontrarlo en una infinidad de proyectos, desde lámparas plegables, recipientes de cocina o piezas de mobiliario, hasta imponentes pabellones o escuelas flotantes. Sus características únicas (durabilidad, flexibilidad, abundancia…) ha hecho de esta legendaria planta uno de los materiales fetiche de miles de creativos de distintas partes de mundo. También puedes leer: Conoce el nuevo plástico biodegradable de origen natural que ayuda a aumentar la sostenibilidad en la industria textil Los listones de bambú, teñidos de blanco y entrecruzados, además envolver y asegurar el pie, juegan con las lineas del logotipo de la compañía y terminan por conformarlo. La entresuela, otro de los puntos fuertes de la propuesta Kengo Kuma, está hecha de un material textil producido a partir de madera reciclada. Plant Shoe está compuesto únicamente por materiales vegetales Plant Shoe, el calzado más sostenible creado con materiales biodegradables Sus zapatos también pueden contribuir a proteger el medio ambiente. El calzado tradicional suele contener elevados porcentajes de plástico o cuero, materiales con una importante huella de carbono. Algunas marcas, como Allbirds, han sido pioneras en la fabricación de zapatillas sostenibles. Este fue el reto al que decidió sumarse la empresa canadiense de calzado Native Shoes. La solución: emplear materiales de origen natural. ¿El gran desafío? Ir un paso más allá, y conseguir fabricar un zapato 100% biodegradable: cómo hacer que un producto salga de la tierra para regresar a la tierra. Así nació Plant Shoe (el ‘zapato planta’) que, como su propio nombre indica, se vale exclusivamente de componentes vegetales para dar vida a un calzado cómodo, veraniego, y ponible. Fuente: Noticiasambientales