Durante su intervención en la Cumbre de Sostenibilidad ESG 2025, Ricardo Targino, CEO de Cervecería Nacional, compartió la visión integral con la que la compañía ha transformado su cadena de valor en un motor de sostenibilidad económica, social y ambiental en el Ecuador. A tan solo cuatro meses de asumir el liderazgo en el país, el ejecutivo brasileño destacó que la empresa representa el 1,8% del PIB nacional y que cada dólar invertido en su cadena de valor genera hasta 50 empleos. “La sostenibilidad es nuestra universidad”, afirmó Targino al referirse a una filosofía corporativa que permea desde los campos agrícolas hasta los puntos de venta. Uno de los ejes más potentes de su estrategia es el programa “Siembra por Contrato”, que trabaja con más de 2.000 agricultores en 11 provincias, promoviendo el comercio justo, la certificación técnica y el acceso directo al mercado. Gracias a esta iniciativa, los ingresos en estas comunidades han aumentado hasta un 50%. De esta base surge la marca Nuestra Siembra, la primera cerveza ecuatoriana elaborada con ingredientes locales durante todo su proceso. El impacto ambiental también ocupa un lugar prioritario. Cervecería Nacional ha reducido su huella hídrica a 2,3 litros de agua por litro de cerveza, por debajo del estándar mundial de 7 litros. Además, en Ecuador, más del 80% del volumen de cervezas se comercializa en envases retornables, de los cuales el 99% de las botellas son reutilizadas hasta por 18 meses. El compromiso social se consolida con el programa “Emprendedores”, que ha certificado más de 1.800 tiendas —en su mayoría lideradas por mujeres— y ofrece formación en finanzas, crédito y gestión comercial a través de una plataforma digital 24/7. “Donde hay una tienda, hay el corazón de una familia ecuatoriana, y queremos que ese corazón nunca deje de latir”, expresó Targino al cierre de su presentación. La visión de Cervecería Nacional trasciende el negocio cervecero. Con programas inclusivos, inversión local, eficiencia ambiental y empoderamiento comercial, la empresa demuestra cómo una cadena de valor sostenible puede transformar el futuro de todo un país.