El hallazgo cobra importancia en medio del Mundial 2026, mientras millones de aficionados siguen cada partido y los inversionistas analizan con atención los factores que llegarían a influir en el comportamiento de los mercados. El estudio Sports Sentiment and Stock Returns, elaborado por los economistas Alex Edmans, Diego García y Øyvind Norli, explica que las pérdidas deportivas cambian el estado de ánimo colectivo lo que se traslada temporalmente a las decisiones de inversión. Te puede interesar: El Mundial 2026 enfrenta cuestionamientos por su impacto ambiental y podría convertirse en el menos sostenible de la historia Las pérdidas en la bolsa La investigación analizó más de 1.100 partidos internacionales disputados por selecciones de 39 países en 31 años, desde 1973 al 2004. Los economistas concluyeron que las derrotas estuvieron asociadas con rendimientos bursátiles negativos al día siguiente, mientras que las victorias no produjeron efectos estadísticamente significativos sobre los mercados. Los autores encontraron que al obtener una victoria la rentabilidad media fue de 5 puntos básicos, mientras que al tener una derrota la rentabilidad descendía a -18,4 puntos básicos El impacto económico asociado a una derrota deportiva aumenta conforme se incrementa la relevancia del encuentro. Del análisis de 524 derrotas, el estudio identificó que la caída bursátil promedio alcanzó 21,2 puntos básicos tras una derrota; este efecto se elevó a 38,4 puntos básicos en partidos de eliminación directa y llegó a 49,5 puntos básicos en encuentros correspondientes a eliminatorias mundialistas. Los resultados evidencian que los partidos decisivos generan una reacción más pronunciada en los mercados, reflejando que la importancia del evento deportivo influye en la percepción de los agentes económicos. En términos financieros, la magnitud del efecto se traduce en retornos anormales negativos superiores al 7% mensual, lo que muestra que estos acontecimientos pueden generar impactos significativos sobre el comportamiento de los mercados. De acuerdo al estudio, Los investigadores encontraron además que el fenómeno es más evidente en países donde el fútbol tiene una fuerte relevancia cultural y en empresas de menor capitalización bursátil, cuyos accionistas suelen ser principalmente inversionistas locales. La explicación propuesta no está relacionada con cambios en los fundamentos económicos de las compañías, sino con factores psicológicos. Según los autores, las derrotas deportivas generan emociones negativas que reducen temporalmente la disposición al riesgo de los inversionistas, afectando la demanda por acciones y, en consecuencia, los precios de mercado. Un torneo que mueve emociones y millones El actual Mundial 2026 reúne a 48 selecciones que representan realidades económicas muy diferentes entre sí, y a su vez concentra un enorme valor financiero sin precedentes tanto dentro como fuera de la cancha. Según datos recopilados por El CEO con base en estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el torneo enfrenta a economías que van desde Estados Unidos, con un PIB superior a USD 32 billones, hasta países como Cabo Verde, cuya producción económica anual es inferior a USD 4.000 millones. Te puede interesar: Ecuador rompe récord de convocatoria en un Mundial: más de 50.000 hinchas alentaron a La Tri en Filadelfia Las diferencias están marcadas incluso en el valor de las plantillas. De acuerdo al portal web Transfermarkt, las 48 selecciones acumulan un valor aproximado de USD 18.000 millones. En este escenario, el vínculo entre fútbol y mercados financieros adquiere una nueva relevancia. En un torneo con más participantes, más partidos y una exposición mediática sin precedentes, los efectos psicológicos podrían amplificarse en determinados mercados. En un torneo que moviliza audiencias globales y despierta fuertes emociones nacionales, el Mundial vuelve a mostrar que la relación entre deporte y economía puede ser más estrecha de lo que parece. FUENTES: BLOOMBERG LÍNEA | UNIVERSITY OF PENNSYLVANIA | TRANSFERMARKT | EL CEO