Su función era clara: consumir gasolina para mover personas de un punto a otro. Sin embargo, la movilidad eléctrica está cambiando esa lógica y abriendo una nueva conversación sobre el rol que pueden tener los vehículos dentro del ecosistema energético. Hoy, gracias a tecnologías como VtoL (Vehicle to Load), un auto eléctrico ya no solo puede movilizarse de forma eficiente y sostenible, sino también almacenar y suministrar energía para alimentar equipos externos en diferentes escenarios cotidianos. Qué es VtoL En palabras simples el VtoL es la capacidad que tiene un vehículo eléctrico o híbrido enchufable de entregar energía desde su batería hacia equipos eléctricos externos. Es decir, convierte al auto en un power bank gigante, pero no solo para cargar únicamente un celular, es capaz de alimentar luces, computadoras, proyectores, equipos de camping, pequeños electrodomésticos, sistemas de sonido, routers, cafeteras, equipos de emergencia o dispositivos de trabajo. Vale aclarar que cuando se afirma que los autos BYD son una “planta de energía móvil”, no estamos diciendo que el auto genera energía de la nada. El auto no es una central de generación. Lo que hace es almacenar energía en su batería y luego entregarla de manera útil, controlada y segura a una carga externa. Contexto país En Ecuador, BYD ha sido uno de los actores que más ha impulsado la conversación sobre nuevas energías y movilidad sostenible. “Actualmente, lideramos el mercado de vehículos de nuevas energías en el país (somos la marca # 1) y continuamos acercando tecnologías globales que no solo transforman la forma de movilizarse, sino también la manera en que las personas interactúan con la energía”, comentó, Rodrigo Montoya, gerente de Marketing de BYD Ecuador. Todos nuestros modelos, incorporan tecnología VtoL que permite utilizar el vehículo como una fuente de energía móvil para actividades al aire libre, trabajos en campo, emprendimientos temporales o situaciones de emergencia. Este tipo de soluciones adquiere especial relevancia en un contexto donde la resiliencia energética, la flexibilidad y el aprovechamiento eficiente de la energía son cada vez más importantes. VtoL permite acercar la energía al usuario, brindando autonomía y practicidad en lugares donde no existe infraestructura eléctrica fija o donde se requiere respaldo temporal. La tecnología también abre nuevas posibilidades para familias, emprendedores y profesionales. Desde alimentar iluminación y dispositivos durante una salida de fin de semana, hasta apoyar activaciones comerciales, ferias, herramientas de trabajo o equipos de comunicación en escenarios de emergencia. Uso responsable Como toda tecnología energética, VtoL debe usarse con responsabilidad. Y este punto es importante hablar con claridad. VtoL no significa conectar cualquier equipo, de cualquier manera, en cualquier condición. Hay que respetar la potencia máxima de salida del vehículo. Hay que usar accesorios certificados. Hay que evitar conexiones improvisadas. Hay que considerar condiciones de humedad, temperatura y ventilación. Hay que monitorear el estado de carga del vehículo. Y hay que evitar usos para los cuales la tecnología no fue diseñada. “La movilidad eléctrica no solo cambia la forma en que nos movemos. Cambia la forma en que vivimos la energía. El futuro de la energía no solo será renovable. Será móvil. Y el vehículo eléctrico será una de las formas más visibles de llevar ese futuro a la vida real”, enfatizó Montoya.