Según fuentes cercanas a la compañía, el grupo evalúa distintas alternativas para participar en competiciones de alto nivel. Entre ellas se baraja ingresar al Campeonato Mundial de Resistencia, que incluye la emblemática carrera de las 24 Horas de Le Mans, o incluso formar parte de la Fórmula 1, ya sea con la creación de su propio equipo o mediante la adquisición de una escudería existente. La iniciativa responde al acelerado crecimiento internacional de BYD y al cambio que vive el deporte motor hacia tecnologías híbridas y electrificadas, una transición que abre oportunidades para fabricantes con fuerte desarrollo en baterías y sistemas eléctricos. También te puede interesar: Renting: la decisión financiera que transforma la movilidad empresarial Sin embargo, la Fórmula 1 implica una inversión considerable. Participar en el campeonato puede requerir varios años de desarrollo y una inversión cercana a USD 500 millones por temporada, lo que convierte la decisión en un movimiento estratégico de gran escala. Más allá del automovilismo, BYD continúa ampliando su presencia global y avanzando hacia segmentos premium. En 2025, su marca de lujo Yangwang llevó el modelo U9 Xtreme a pruebas en un circuito de Alemania, donde superó los 494 km/h. El interés por la Fórmula 1 también coincide con el crecimiento del campeonato en mercados clave como Estados Unidos y China, lo que podría ofrecer a BYD una plataforma de visibilidad global para reforzar su marca en una industria automotriz cada vez más competitiva. Fuente: Bloomberg Línea