La IA ha estado en constante desarrollo hasta posicionarse como una de las soluciones TIC que marcarán un antes y un después en el ecosistema empresarial. Debido a su impacto industrial (automatización de procesos), nos enfrentamos a una tecnología disruptiva, que demanda un cambio de mentalidad y competencias en los directivos y colaboradores y una reconfiguración del mercado laboral. Diseñar mejores estrategias, destacar sobre la competencia o conocer mejor a los clientes y a los propios productos son algunos de los beneficios que propone la inteligencia artificial. La Inteligencia Artificial, Machine Learning, analítica avanzada, Big Data, entre otros, son términos comunes entre los profesionales TIC, pero, ¿realmente se distingue cuándo empieza una y acaba otra? ¿En qué se diferencian y cuál es su rol en un ecosistema de transformación digital? Para contestar estas inquietudes, es necesario definir conceptos y su interrelación, que genera beneficios corporativos.Sin duda, la Inteligencia Artificial es la tecnología emergente que mayor impacto tendrá en los negocios, si se considera su alcance, aplicabilidad en industrias y su costo cada vez menor. Según un estudio presentado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), se detecta un fuerte impulso de desarrollos basados en Inteligencia Artificial en los últimos años: de las 340.000 solicitudes de patente relacionadas con estas tecnologías a lo largo de la historia, la mitad se presentaron entre 2013 y 2016, último año que se tienen datos completos. “La IA ha pasado del campo teórico al mercado mundial”, señala el informe, donde se destaca la presencia de estas TIC en el sector del transporte (incluidos los vehículos autónomos), las telecomunicaciones, las ciencias médicas o la informática. Quizá se perciba como algo lejano a la realidad ecuatoriana, sin embargo, está presente en soluciones y productos con uso cotidiano. Como explica Patricio Ávila, Gerente General de NUO, la Inteligencia Artificial permite resolver problemas dentro de varios procesos de manera rápida y autónoma. “Aplicada dentro de tareas de repetición constante, ayuda a reducir costos operativos a través de la automatización, permite incrementar los niveles de productividad con procesos más eficientes”, destaca. Asimismo, señala que las funciones de IA que permiten analizar con rapidez y precisión un alto volumen de datos para tomar decisiones efectivas y ágiles, lo cual permite brindar una atención personalizada al cliente. En la misma línea, Daniel Juárez Dappe, Gerente de Software de IBM Ecuador, ubica a la Inteligencia Artificial como uno de los medios que tienen hoy los usuarios y empresas para aprovechar los desarrollos en áreas como Modelos Cognitivos y Machine Learning, en beneficio de las actividades que realizan diariamente. En el mundo empresarial, esta tecnología es una prioridad para más del 94% de los ejecutivos que, por ejemplo la utilizan para incrementar las ventas a partir de un mejor conocimiento de sus clientes y sus preferencias, o bien lograr eficiencias no evidentes en los procesos de negocio. También se observan mejoras en la gestión del riesgo, que posibilita liberar capital de trabajo hacia otras áreas productivas. Otro de los aspectos empresariales que ven impacto de la IA es la ciberseguridad.Según Forbes, una de las prácticas más comunes de la aplicación de esta tecnología es el rastreo y la identificación de comportamientos en línea relacionados con el fraude.Las aplicaciones inteligentes y los nuevos desarrollos de software se autoajustan regularmente cuando examinan data con el paso del tiempo. Incluso, se utiliza esta tecnología para los procesos de contratación dentro de las empresas. Al analizar los posibles candidatos, se puede entregar un perfil alineado con la cultura corporativa de la compañía.Además, plataformas de entrevistas de video impulsadas por IA, con el uso de biometría y psicometría, para analizar el tono de voz, las microexpresiones y el lenguaje corporal, brindan un mayor análisis de las personas entrevistadas. Por _ Datta