Su oferta es ofrecer productos y servicios con perspectiva global que buscan cobertura premium, no solo en su país de origen, sino alrededor del mundo. Bupa empezó su trabajo en Ecuador desde el año 2003 con planes y productos dirigidos a grandes corporaciones, pymes e individuos. Ser una empresa con más de 70 años de presencia a nivel mundial y, más de 40 en Latinoamérica les ha favorecido para entender -bajo un visión resiliente- el desafiante escenario del 2020. Revista Ekos charló con Leopoldo Báez, su CEO en Ecuador, para entender el comportamiento de la empresa y el sector, así como los desafíos que ya están a la vuelta de la esquina. “Estamos enfocados en clientes que por su naturaleza viajan a nivel internacional o expatriados que buscan cuidados de salud en cualquier parte del mundo”, nos dice el alto ejecutivo al arrancar la plática, para luego ahondar en lo que fue 2020 para esta organización en Ecuador. Como no puede ser de otra manera, precisa que fue un año retador, pero con una dinámica que ha favorecido a Bupa. “Sabíamos que no solo debíamos manejar y cuidar el negocio sino asegurar que cuando nuestros clientes necesiten el servicio, estaríamos ahí para darles la cobertura”. Esa promesa de valor en la cadena se cumplió. Ello, sumado a la mayor y creciente necesidad de adquirir un seguro de salud o cambiar por uno de mayor cobertura, Bupa en Ecuador aumentó su número de clientes. “Vamos a tener un buen crecimiento frente al año anterior (2019), será un crecimiento de doble dígito, lo cual es un resultado estupendo”, detalla Báez. La empresa se adaptó rápidamente a la nueva normalidad. No solo se hizo una correcta implementación del teletrabajo (con los cuidados del caso para que los colaboradores cuenten con los entornos adecuados, herramientas necesarias y se fomente un equilibrio sano entre la vida familiar y laboral), sino que se ayudaron del rápido desarrollo tecnológico para no detener ni un día su servicio. “Hemos podido sacar lo mejor de la empresa”, resalta el alto ejecutivo. UNA RELACIÓN DIGITAL PERO CERCANA Y ÚTIL PARA EL CLIENTE Bupa tenía sobre la mesa el desarrollo de herramientas tecnológicas, pero la pandemia aceleró su implementación y también fortaleció el customer journey. “Desde el día 1 empezamos a sacar herramientas digitales. Al portal se le hizo muchas mejoras para que el cliente pueda hacer la mayor parte de las transacciones desde él. Por ejemplo, pensamos cómo un cliente puede presentar el reembolso de los gastos médicos”, explica. Por eso desde abril, las personas lo hacen desde la web. Pero ese fue el primer paso, hoy la mayoría de las transacciones se realizan de manera virtual y se han agregado nuevas funcionalidades como botones de pago para comprar un seguro. “Por otro lado, nos preocupa estar cercanos”, afirma el ejecutivo. De ahí que muchos esfuerzos se han centrado en generar una comunicación efectiva con los clientes sobre las acciones de la organización y recomendaciones. BUPA CONTIGO La fase 1 del programa de Responsabilidad Corporativa y Sostenibilidad #BupaContigo, permitió la donación de miles de comidas al personal de hospitales públicos en dificultades de la región, adquiridas de restaurantes locales y proveedores de alimentos fuertemente afectados por la crisis.. La fase 2: se enfocó en la incidencia de problemas de salud mental en niños durante esta crisis. En apoyo a los padres de familia que trabajan en hospitales luchando contra la pandemia, Bupa Global Latinoamérica lanzó en Ecuador la segunda fase, con la donación de kits de actividades manuales y pintura para reducir el estrés y la ansiedad de sus hijos.