El anfitrión de la visita fue Christian Orbe, Gerente General de Bunky, una marca con más de 45 años de existencia, en los cuales se han fabricado más de 50 millones de zapatos dirigidos a un público que busca seguridad, comodidad y conveniencia al momento de adquirir zapatos escolares. Hoy, los modelos van más allá, su catálogo cuenta con una variedad de productos que amplifican su rango de clientes. Por ello dispone de tres líneas de producción: escolar, deportivo y style. La fábrica de Bunky produce diariamente 2160 pares de zapatos; convirtiéndose en una importante fuente de trabajo para 260 personas, en cuyos dorsales de sus camisetas se pueden leer las palabras: “Todos somos Bunky”. Los productos finales llegan a varias familias ecuatorianas gracias a su cadena de distribución que involucra a 1371 clientes-distribuidores a nivel nacional. Como empresa miembro de Pacto Global de las Naciones Unidas-Red Ecuador, Bunky está consciente de la importancia de trabajar por el cumplimiento de la Agenda 2030 y de orientar el modelo de negocio a prácticas más sostenibles. Christian Orbe, habló de algunas de las estrategias para ser una empresa más responsable. Christian Orbe, gerente general de Bunky Educación y profesionalización Una de las buenas prácticas de Bunky se relaciona con el ODS 4 Educación y Calidad. Por ello trabaja constantemente en profesionalizar la mano de obra existente, abrir oportunidades a personal joven recién llegado a la fábrica y ofrecer oportunidades a bachilleres a través de una metodología de formación que garantiza un trabajo en un 90 %, según cifras de La Cámara de Industrias, Producción y Empleo (CIPEM). Bunky además brinda soporte como empresa formadora a colegios e institutos técnicos públicos existentes, como el Colegio Técnico Cotacachi-Imbabura, el Instituto Técnico Guayaquil-Tungurahua. Es de esta manera que su trabajo ha permitido otorgar pasantías a miembros del Colegio Alemán Dual-Guayaquil. Uno de los proyectos más emblemáticos de esta empresa de calzado es la Formación Dual Profesional, apalancada en la Cámara de la Cadena Productiva de Calzado y Afines de Pichincha (CAMCAL), la cual busca desarrollar de manera integral al estudiante a través de un programa de prácticas estudiantiles que permite potencializar la formación desde la educación temprana. Este modelo de educación promueve el acceso de los estudiantes a una formación profesional desde dos ámbitos: 50% académico en institutos tecnológicos y 50% práctico en empresas formadoras. Orbe considera que proyectos como estos aportan de manera integral al negocio. Un ejemplo de ello es el caso de uno de los estudiantes de formación dual, quién desde una situación compleja en nuestra operación, promovió la idea de grabar diseños en cuero. Actualmente, esta técnica se aplica en la nueva línea de producción de esta fábrica. Este beneficio de crecimiento laboral se aplica también a quienes colaboran en la planta de producción. Actualmente, la empresa cuenta con cinco colaboradores que son parte de una Formación Técnica Dual, con certificación alemana, quienes varían en sus géneros y edades: hay desde los 21 años hasta los 56. Eficiencia ambiental Actualmente la planta de producción de Bunky cambió toda su iluminación tradicional por iluminación con focos LED trayendo consigo un importante ahorro en energía. También trabajan en Reducción de consumos de manufactura y producción. En 2019, se usaron 113.407 fundas plásticas en la distribución de sus productos, pero la meta es reducir esta cantidad en un 30%. Se espera ahorrar esta misma cantidad en cuanto a desperdicios de cartón. También se reutilizan los empaques finales (cartón), los cuales son destinados para despachos internos. La economía circular también es uno de los modelos en los que trabaja Bunky: por ejemplo se rescatan los desperdicios de cuero y se los reutiliza en accesorios del calzado. Revisa el recorrido por la planta en este video >>