Según un estudio elaborado por Cerotec, el 80% de las empresas considera que es fundamental elegir una imagen corporativa adecuada y, 7 de cada 10, consideran que es de gran importancia a la hora de que el consumidor escoja una marca. Por ello, trabajar por una reputación corporativa adecuada es vital para toda empresa sin importar su tamaño. Según la Cámara de Industrias de Guayaquil (CIG), la reputación corporativa es indispensable para la rentabilidad de los negocios u organizaciones, ya que se convierte en una empresa atractiva para el acceso a créditos a un menor costo financiero. De esta forma, señalan que, para alcanzar una buena imagen que agregue valor a la industria, es necesario: Cumplir con los plazos y anticiparse a cualquier problema de flujo conversando con las partes interesadas. Ser un ejemplo dentro de la industria en la que se desenvuelve la empresa. Beneficios de una reputación corporativa fuerte Asimismo, indican que con una imagen sólida existen ventajas competitivas, tales como: Otras empresas buscan trabajar en colaboración con su organización. Ganan una imagen de confiabilidad para realizar un negocio. Atraen a los mejores talentos. Obtienen mejores resultados financieros. Genera confianza en los productos que fabrican y su mercado aumenta. También te puede interesar: Inclusión financiera: una fuerza para la transformación regional Recomendaciones para tener una reputación corporativa financiera adecuada La Cámara de Industrias de Guayaquil (CIG) expone una serie de recomendaciones para fortalecer su reputación corporativa a través de un triple impacto: Económico: Cumplir con las obligaciones empresariales con los bancos, colaboradores y proveedores. Social: Visibilizar los logros en los programas de responsabilidad social y el buen trato hacia los colaboradores. Ambiental: Evidenciar la participación empresarial en campañas de cuidado del medio ambiente. No solo es cuestión de llevarlo a la acción, sino de construir bases sólidas a través de un trabajo permanente y coordinado a lo largo de toda la organización (discurso y acciones). También, resaltan que construir una imagen corporativa sólida es un trabajo de paciencia y constancia diario, ya que puede perderse en un segundo si la empresa no es coherente con sus grupos de interés.