Sergio Massa, ministro de Economía argentino, comunicó al diario: “Se tomará la decisión de empezar a estudiar los parámetros necesarios para una moneda común, que incluyen desde cuestiones fiscales hasta el tamaño de la economía y el papel de los bancos centrales”. El domingo 22 de enero, en una columna conjunta en el diario Perfil de Argentina, los presidentes de Argentina (Alberto Fernández) y Brasil (Luiz Inácio Lula da Silva) escribieron: “Decidimos avanzar en las discusiones sobre una moneda sudamericana común que pueda usarse tanto para los flujos financieros como comerciales, reduciendo los costos operativos y nuestra vulnerabilidad externa”. En el documento, instan a “simplificar y modernizar las reglas y fomentar el uso de las monedas locales” como forma de superar las barreras en los intercambios comerciales. No crear falsas expectativas No es la primera vez que se discute la posibilidad de una moneda en común, una idea que resulta más atractiva para Argentina (sin acceso a crédito en los mercados internacionales, con escasas reservas en el Banco Central y una inflación anual de casi el 95%) que para Brasil. En 2019, la iniciativa de un “peso real” estuvo en la mesa de los entonces presidentes Macri y Bolsonaro, pero no prosperó. Massa por su parte, aclaró al medio británico que, por el momento, se trata de “un estudio de los mecanismos de integración comercial”. Asimismo, añadió: “No quiero crear falsas expectativas. Es el primer paso de un largo camino que América Latina debe recorrer”. En esa misma línea, Massa advirtió que a la Unión Europea le tomó 35 años crear el euro. También te puede interesar: Las 10 monedas más fuertes del mundo The Financial Times estimó que una unión monetaria de América Latina, que incluya a todos los países de la región, podría involucrar al 5% del Producto Interno Bruto Mundial. Para tener una comparación, el euro representa alrededor del 14% del PIB mundial en dólares. Fuente: Primicias, Bloomberg Línea, El País