La propuesta había sido impulsada por el presidente progresista Luiz Inácio Lula da Silva y modifica la Consolidación de las Leyes del Trabajo, estableciendo la obligación de pagar lo mismo a una mujer y un hombre que hacen el mismo trabajo. La Consolidación de las Leyes del Trabajo data de 1943 y reúne toda la legislación laboral. Las empresas que violan esta ley podrían enfrentarse a multas administrativas equivalente a diez veces el valor del nuevo salario al empleado discriminado, además de pagar las diferencias salariales. Las empresas deberán seguir mecanismos de transparencia y remuneración para poder asegurarse de que se cumple la norma. Además, en caso de comprobado de discriminación salarial por motivos de raza, etnia, origen o edad, el empleador también será sancionado con una multa. “Ahora, como ministra de Asuntos de la Mujer, tengo la oportunidad de supervisar el cumplimiento de la Ley de Igualdad Salarial entre hombres y mujeres. Una lucha que llevamos librando más de 35 años y que por fin dejará de ser sólo un sueño”, se felicitó en Twitter Cida Gonçalves. 'Lula' y la lucha por la igualdad de género La propuesta era una de las promesas del líder progresista cuando llegó en el poder en octubre pasado. Él que ya fue a la cabeza de Brasil entre 2003 y 2010, había centrado su campaña electoral de 2022 sobre el compromiso con la igualdad de género, la lucha contra el machismo y la violencia doméstica. Lula dijo de su iniciativa que apuntaba a que "por primera vez, sin comas, ni puntos, la mujer gane el mismo sueldo que el hombre". También te puede interesar: La ley trans eleva a España al cuarto puesto en el índice europeo de derechos LGTBI+ "Después de milenios de existencia", las mujeres continúan siendo tratadas en el ámbito laboral como "si fueran inferiores (…) es una vergüenza la falta de respeto contra las mujeres en el trabajo", había afirmado el presidente. El proyecto definitivo fue presentado hace un mes por la diputada Jack Rocha, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y fue aprobado por una amplia mayoría de la Cámara de Diputados. "Es otro paso con el que avanzamos en el enfrentamiento de las desigualdades (de género) en el ambiente de trabajo, que se profundizaron durante la pandemia de Covid", afirmó entonces la diputada. En Brasil, aunque las mujeres son en general más educadas que los hombres - el 19,4% de las mujeres concluye los estudios universitarios, frente al 15,1 % de los hombres-, reciben en promedio un salario equivalente al 77,7% del de los hombres en la misma función. Además, ocupan menos cargos de dirección, solo el 37,4% del total. Finalmente, Brasil es conocido por su alta tasa de violencia de género. Según un estudio realizado por el Foro Brasileño de Seguridad Pública, en 2022, 14 mujeres fueron agredidas por minuto, recibiendo puñetazos, bofetadas o patadas. Fuente: France 24