El poder e infuencia de la marca se debe a la filosofía de un hombre visionario, que ha hecho de Virgin una de las organizaciones más grandes nivel internacional. Sir Richard Branson es un líder y emprendedor innato. A los 16 años abandonó el colegio porque sentía que la metodología de estudio no se adaptaba a sus necesidades (padece de dislexia y un grado leve de déficit de atención) y fundó Student, una revista que le llevó a entrevistar a grandes celebridades como Mick Jagger. En esa misma década, el emprendedor británico hizo una jugada que cambiaría su vida: empezó a vender discos de vinilo usados y pirata en una tienda, a la que bautizó como Virgin. El nombre se debe a que Branson y sus dos socios comenzaban en el mundo empresarial. Gracias al éxito que tuvo en sus ventas, el joven acumuló algo de dinero y, con la ayuda de un préstamo, compró una casa en mal estado para transformarla en un estudio de grabación, iniciando así Virgin Records en 1972. El primer artista de este sello musical fue el aclamado compositor Mike Oldfield, quien grabó su canción 'Tubular Bells' ese mismo año, generando un impacto inmediato al punto de permanecer en las listas de Reino Unido durante 247 semanas. Este éxito permitió consolidar a Oldfield como músico y a Virgin como uno de los grandes sellos discográficos del mundo. Branson apostó por expandir su negocio e incursionar en otras industrias. A mediados de la década de 1980, el alto ejecutivo fundó Virgin Atlantic Airways, ya que estaba cansado de volar en las mismas aerolíneas de diferentes grupos. Para él, la experiencia era simplemente desagradable. Sin embargo, no todo fue de color rosa. A inicios de los 90, Virgin luchaba por sobrevivir económicamente, por lo que Branson, tristemente, decidió vender Virgin Records a EMI por mil millones de dólares. Hoy en día, Virgin Group lo conforman +100 compañías y emplea a 60 mil colaboradores en el mundo. Además, está en la posición #478 de los multimillonarios 2019 de Forbes, con un patrimonio de USD 4 mil millones. No hay límites | Branson ama la aventura, por ello no extraña que tenga varios logros deportivos como haber cruzado dos veces el Océano Atlántico: en la primera lo hizo en su yate Virgin Atlantic Challenger II con una duración de 3 días y 8 horas en 1986; y, la segunda, en cambio, fue al convertirse en la primera persona en cruzarlo en globo aerostático, en 1987. En este mismo medio de transporte cruzó el Océano Pacífico en 1991. Un activista que cree en las segundas oportunidades | Branson también es conocido por combatir problemas sociales. En 2004 creó Virgin Unite, una organización sin fines de lucro que une a las personas y al sector empresarial para desarrollar oportunidades para un mundo mejor. Asimismo, apoya proyectos e iniciativas para combatir el cambio climático. Además, es uno de los ejecutivos que impulsa la contratación de exconvictos, ya que él cree en las segundas oportunidades y es una forma de incluirlos en la sociedad para que no vuelvan a cometer delitos. El Estilo Virgin: escuchar, aprender, reír y liderar | Desde que decidió adentrarse en el mundo de los negocios y el emprendimiento, Branson cuenta que posee un pensamiento vital al momento de iniciar una nueva oportunidad o plan. Si el proyecto no le emociona y no es disruptivo, no se activa su capacidad de emprender e innovar, así que prefiere dejarlo a un lado y dirigirse a otro que sí lo conmueva. También ha adquirido varias destrezas, que con el tiempo las ha sabido dominar y aplicar en sus empresas y en su vida cotidiana. Se trata de “El Estilo Virgin” (también escribió un libro sobre ello), y está compuesto por varias destrezas como: escuchar, aprender, reír y liderar. Escuchar es primordial para los líderes y cualquier persona. Branson relata que es un raro arte, ya que muchas personas lo consideran, incluso, como una debilidad. Por ello, el empresario recomienda que escuchar ayuda a negociar y mejora la relación entre los colaboradores, puesto que los ayuda a elevar su moral en el trabajo.Por _ Andrés Calvopiña Cervantes