Este hito sucedió tras 60 años de fabricar motores a combustión de los más reconocidos y fiables en el mercado automotor. El futuro de la movilidad viene de la mano de la electrificación. Y BMW tiene claro este camino. Por ello, ha adecuado la fábrica de la ciudad bávara para enfocarse en la producción y ensamblaje de modelos de la gama i. Para lograrlo, la compañía hizo una inversión de EUR 400 millones (casi USD 440 millones, según el cambio actual). Con esta se logrará adaptar el espacio para el nuevo enfoque de la compañía. También te puede interesar: Julián Rivera, el ecuatoriano de 10 años que tiene la posibilidad de luchar por el título en el mundial de karting "Rotax Max Challenge Bahréin 2023" Además, la inversión en esta planta incluye también capacitar al personal de la fábrica. En total son 1.200 operarios que trabajan en el establecimiento de Múnich. Y el plan de la empresa es que todos pasen por las aulas para aprender sobre motores eléctricos y otros componentes. De tal forma, no se realizarán recortes, sino que se “reciclará” al personal una vez que cuente con los conocimientos necesarios para ajustarse a este cambio de negocio. La transición se anunció en 2021. Y desde entonces, se ha trabajado para llegar a este momento de la marca alemana. Sin embargo, BMW todavía tendrá en su portafolio modelos a combustión. Estos no se fabricarán en Alemania. Pero las plantas de Magna Steyr, en Austria, y Hams Hall, en Inglaterra, todavía estarán a cargo de la producción de motores a combustión. Fuente: Motor.es