La historia de esta famosa empresa automovilística alemana comenzó en 1916, durante la primera guerra mundial, con la fusión de dos fábricas de Munich: la Rapp Motorenwerke y la Gustav Otto Flugmaschinenfabrik. Esta última estaba domiciliada en la Lerchenauer Strasse, donde se encuentran todavía los establecimientos BMW. La razón social se denominó al principio Bayerische Fiugzeugwerke, y en 1917 tomó el nombre de Bayerische Motoren Werke (BMW). En los primeros años de actividad, la producción se ocupaba exclusivamente de los motores de aviación, proyectados por el ingeniero Max Friz. En junio de 1919, un avión equipado con motor BMW y pilotado por Diemer estableció un prestigioso récord mundial volando a 9.760 m de altura. Un mes más tarde, el tratado de paz prohibió a Alemania ocuparse de las construcciones aeronáuticas. Fue un duro golpe para la empresa de Munich, que se vio obligada a modificar toda su producción encaminándola a los motores para camiones y embarcaciones. En 1923 Friz realizó el primer motor de motocicletas de la BMW, con características muy interesantes: era un boxer de 2 cilindros contrapuestos, de 500 ce, válvulas laterales y transmisión de cardán. Las motos BMW dotadas de este motor comenzaron muy pronto a tener éxito en las competiciones más importantes y contribuyeron notablemente a volver a levantar el destino de la empresa. En los años siguientes, la BMW comenzó a interesarse en el mundo automovilístico, y en 1928 compró las licencias y establecimientos de la Dixi de Eisenach (Alemania Oriental), que a su vez construía los Austin Seven con licencia. A partir de entonces y hasta 1945 todos los automóviles BMW salieron de los establecimientos de Eisenach. Así pues, el primer automóvil que llevó el emblema distintivo BMW fue en realidad un Seven con irrelevantes modificaciones. Se trataba de un automóvil de buena calidad aunque de pequeñas dimensiones, pero que necesitaba conquistar la confianza del público, que parecía orientado preferentemente hacia automóviles más arrogantes. También te puede interesar: La increíble historia de Toyota: ¿Cómo empezó todo? Más convincentes que cualquier slogan o campaña publicitaria fue la victoria del equipo BMW en la Copa de los Alpes de 1929, donde los pequeños Dixi se afirmaron ante competidores mucho más aguerridos, y en el Rally de Montecarlo de 1930, donde se adjudicó la categoría de 750 ce. Así comenzó la gama deportiva de los modelos BMW, que en 1930 se enriqueció con el modelo Wartburg, un automóvil de dos plazas con motor de 748 ce y potencia de 18 CV. Muchos jóvenes pilotos, que más tarde se hicieron famosos, comenzaron su carrera al volante del Wartburg: Ernst von Delius, Rudi Klein, Eugen Stósser, Robert Kohlrausch y otros. A partir de entonces, la icónica empresa conquistó el mercado y hoy constituye una marca mundialmente conocida por sus modelos de autos de lujo. Fuente: Motor Giga