Con 20 millones de usuarios y sumando más de un millón de cuentas diarias, Bluesky se ha posicionado como una alternativa sólida frente a X, Threads y Facebook. Al frente de este crecimiento meteórico está Jay Graber, una ingeniera estadounidense de 33 años, que asumió como CEO en 2021. Bajo su liderazgo, Bluesky ha pasado de ser un prototipo con acceso limitado a convertirse en una de las aplicaciones gratuitas más descargadas en las tiendas de Apple y Google. Éxodo masivo hacia Bluesky Mensajes como "Ahora también pueden encontrarme en Bluesky" abundan en X, reflejando el desencanto de los usuarios tras las polémicas decisiones de Musk, incluidas sus posturas políticas y el manejo de desinformación en la plataforma. Este éxodo se aceleró tras las recientes elecciones en Estados Unidos, donde el apoyo de Musk al expresidente Donald Trump intensificó las críticas. Artistas de renombre como Guillermo del Toro, Jamie Lee Curtis y Barbra Streisand se han sumado a Bluesky, atrayendo a más usuarios. Según The Hollywood Reporter, al menos 64 figuras destacadas han cambiado X por Bluesky, reforzando su crecimiento. También te puede interesar: Cibercondría: ¿por qué los jóvenes se autodiagnostican en redes sociales? Un equipo compacto y un modelo descentralizado Bluesky opera con un equipo de sólo 20 colaboradores que enfrentan los retos del "hipercrecimiento", como fallos técnicos y problemas de moderación. La red social se diferencia al ser descentralizada, lo que significa que las decisiones no dependen de una sola entidad, ofreciendo mayor autonomía a sus usuarios. Financiada inicialmente con apoyo de Twitter, Bluesky cortó lazos con Musk tras la compra de la red social. Desde entonces, ha recaudado más de USD 23 millones en rondas de inversión privada.