Este grupo no fomenta la competitividad sino la camaradería, la posibilidad de que las mujeres encuentren una comunidad para interactuar y fomenten un estilo de vida sano. Las fundadoras también hablan de establecer conexiones de networking. Bajo el nombre de Bloom Pádel esta agrupación de más de 300 mujeres, y en franco crecimiento, se reúnen en distintos puntos de la ciudad para jugar al pádel. Para fomentar la integración planificaron organizar 4 torneos en el año 2024. Y la meta es no solo hacerlo en la capital sino llegar a ciudades como Cuenca y Manta. Bloom Pádel quiere sumar, así lo viene haciendo desde diciembre del 2023 y va alineado con los propósitos de Karina y Karla. Karina, por ejemplo, ha marcado un precedente con su proyecto Vegan Day, un espacio que impulsa el conocimiento de opciones diferentes para cuidar la mente, el cuerpo y el planeta, en definitiva, un estilo de vida de amor y equilibrio con nuestro entorno. Karla promueve una alimentación consciente con su marca propia Sisterly Nuts, ofreciendo productos saludables y nutritivos que inspiran decisiones alimenticias responsables. También te puede interesar: Porque la esperanza es bella “Nos apasiona la vida saludable”, comentan al visitarnos en la redacción de Ekos Violeta. Les preguntamos por qué optaron por el pádel. Aseguran al unísono que es un deporte divertido, fácil de aprender y practicar; es un deporte que se está abriendo puertas. “Además juegas en parejas y esa sinergía es enriquecedora”, cuentan. Estas dos talentosas mujeres conjugaron sus expertises e hicieron realidad esta comunidad donde también confluyen marcas. Además, su comunicación se fortalece por un trabajo colaborativo de todas las integrantes de Bloom Pádel. La energía del grupo se ha extendido a empresas que gracias a Karina y Karla arman campeonatos, se trata de eventos deportivos para empresas donde las personas pueden aprender de las técnicas del pádel.