Inspirada en la esencia del Mediterráneo, esta propuesta rinde homenaje a ingredientes que evocan frescura y autenticidad: el trigo, la uva y la oliva, pilares de esa cocina, junto a productos nobles como el aceite de oliva extra virgen, cítricos, hierbas aromáticas —romero, tomillo— y los mejores frutos del mar. Gracias a la ubicación estratégica del Ecuador, el país cuenta con una biodiversidad marina única en el mundo, lo que garantiza productos de altísima calidad que dialogan de manera natural con la inspiración mediterránea de esta carta. Pescados blancos, camarones, langostinos y pulpos del Pacífico encuentran en estas recetas una reinterpretación que conecta dos mundos: la tradición europea y la riqueza del territorio ecuatoriano. Un Mediterráneo en Quito “El Mediterráneo representa un estilo de vida saludable, sofisticado y cercano. Conecta con la tendencia global de experiencias gastronómicas basadas en ingredientes frescos, naturales y de temporada”, explica el chef Vera. “Con Blanc de Blanc buscamos diferenciarnos, ofreciendo un menú con sabores reconocidos mundialmente, pero adaptados al contexto elegante y contemporáneo de Quito”. El chef subraya que cada plato fue concebido con una doble mirada: la autenticidad de las recetas clásicas y la innovación que exige un hotel boutique de lujo. El resultado son preparaciones refinadas y modernas que no pierden el alma de lo esencial. Más que una carta, una experiencia integral “Blanc de Blanc” tiene una visión integral: no solo es una carta, es una experiencia. Nuestra propuesta se adapta tanto a cenas románticas como a almuerzos de negocios o encuentros corporativos de alto nivel. Todo está acompañado de una ambientación sensorial única: música seleccionada, iluminación cálida y aromas sutiles que completan el viaje gastronómico. El diseño del restaurante, con líneas minimalistas y detalles elegantes, refuerza la idea de sofisticación relajada que caracteriza al Hotel Le Parc. La carta también incorpora una curaduría de vinos que dialogan con los platos: etiquetas europeas, con énfasis en blancos frescos, rosados provenzales y espumantes, que realzan la frescura y la elegancia del menú. Una apuesta por la innovación en Quito Con esta propuesta, el Hotel Le Parc reafirma su papel como referente gastronómico de la ciudad. La capital ecuatoriana vive un momento de efervescencia culinaria: chefs jóvenes, ingredientes locales redescubiertos y restaurantes que buscan posicionarse en el mapa global. En este contexto, Blanc de Blanc se suma como una carta que mira hacia afuera, inspirada en el Mediterráneo, pero que también rescata lo mejor del Ecuador, ofreciendo a huéspedes y comensales locales una experiencia de nivel internacional.