La película se repite casi a diario desde que estalló la crisis: subidas bruscas, retrocesos igual de rápidos y operadores moviéndose al ritmo de cada titular. En ese ambiente, Michael Brown, estratega de Pepperstone, apuntó que cuando el sentimiento se va a un extremo, basta un catalizador menor para provocar un giro y un retroceso generalizado. También puedes leer: Reacciones de las bolsas y el comercio global tras la escalada de tensiones Medio Oriente. El telón de fondo no ayuda. En los mercados tradicionales, la aversión al riesgo se ha sentido con fuerza en acciones y otras referencias, mientras la guerra empuja episodios de volatilidad. Aun así, el pulso de mediano plazo sigue tenso: el bitcoin acumula una caída de alrededor de 40% desde su máximo de inicios de octubre, y el valor total del mercado cripto se ha reducido con fuerza desde ese pico, según datos citados por CoinGecko. La señal mixta es clara: hay apetito por el rebote, pero el mercado todavía camina sobre un piso inestable, con la geopolítica marcando el ritmo de cada movimiento. Fuente: Bloomberg Línea.