Este movimiento se basa en una marca con propósito llamada “Bío Amayu”, jugos que contienen súper frutos de la Amazonía, sin azúcar añadida, ni conservantes o colorantes artificiales, que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico. ¿Por qué a estas joyas se les denomina súper frutos? Porque están cargados de vitaminas, minerales y otros nutrientes, por ejemplo, el camu camu tiene 50 veces más vitamina C que una naranja o un morete que posee 70 veces más vitamina A que una zanahoria. Estos frutos provienen de áreas protegidas y son comprados de forma directa a las comunidades amazónicas, a precio justo, previamente concertado. Estos valores son constantes durante todo el año, sin importar la estacionalidad, para que los guardianes del bosque obtengan un ingreso mensual fijo y sean los mayores beneficiados de este movimiento. Con este tipo de propuestas se logra que las comunidades obtengan ingresos económicos a través de un bionegocio, enfocado en un manejo sostenible del fruto. Se reduce así el interés en la tala y venta de madera. Por eso otro de los grandes objetivos es frenar el avance de la deforestación en la Amazonía que ha alcanzado en los últimos años trágicas cifras de millones de hectáreas devastadas. Este movimiento inicia en Perú y se planea extender hacia Ecuador y Colombia. Lo que se busca es transformar el paradigma del progreso, dándole el valor necesario y real al llamado “oro verde”, el bosque en pie. Por encima del oro amarillo o del negro. En Ecuador ya se encuentran a la venta los sabores de camu camu y morete con cocona, los cuales no tienen semaforización al ser jugos sin azúcar añadida. Toda la información sobre el Movimiento Amarumayu se puede encontrar en la página www.bioamayu.com, en sus redes sociales o su canal de youtube. Grupo AJE firma convenio con la Fundación Galápagos Conservancy en favor de la restauración de las Tortugas Gigantes / AJECUADOR de la mano de su marca de agua, Cielo, firmó un convenio por 4 años con la Fundación Galapagos Conservancy, con el objetivo de realinear y expandir los esfuerzos de conservación hacia la restauración total del complejo de tortugas en números, rango, impacto ecológico e importancia económica por todo el archipiélago. Este trabajo involucra estudios biológicos y genéticos, desarrollados hace más de 10 años por un grupo de casi 50 científicos procedentes de distintas partes del mundo, los cuales han permitido que hoy en día nazcan cientos de tortugas de distintas especies, incluso de especies ya extintas. “Esta alianza con la Fundación Galapagos Conservancy es muy importante, pues reafirma el compromiso del Grupo AJE de trabajar por un mundo sostenible y por la protección de nuestra valiosa biodiversidad. Las tortugas gigantes de Galápagos son una especie emblemática en riesgo, por lo tanto, merece todos nuestros esfuerzos para su conservación”, señaló Jorge López-Dóriga, Director Global de Comunicaciones y Sostenibilidad del Grupo AJE. Este proyecto tiene el respaldo de la marca Cielo, que ya está involucrada en distintas causas de conservación del medio ambiente, como lo es la de “Machu Picchu Carbono Neutral en Perú”.