Luego de varios años de aprendizaje, y tras la muy lamentable muerte del patriarca de la familia, uno de sus hijos decide arriesgarse y emprender un proyecto aún más ambicioso guiado por la visión de crear la más grande panificadora de México. Años más tarde, esa panificadora empezaría a expandirse por todo el país, luego por toda Latinoamérica y, finalmente, por todo el planeta. Hoy, es una de las compañías más importantes del sector alimentario, con presencia en 4 continentes, 33 países y con ventas anuales de más de USD 15 mil millones… ¿Cómo lo logró? Una empresa de origen mexicano El protagonista de esta historia es el grupo empresarial Bimbo, el cual durante muchos años fue dirigido por don Lorenzo Servitje, quien nació el 20 de noviembre de 1918 en Ciudad de México. Poco después de que terminara la Primera Guerra Mundial, este se dedicó a trabajar con mucho empeño en la pastelería de sus padres, la cual se llamaba “El Molino”, en honor a una famosa confitería de Buenos Aires inaugurada en 1916. Lorenzo consideraba que, con la nueva relevancia del “pan de caja”, instaurada en el país por Estados Unidos, y por la difícil situación de México en los años de la Segunda Guerra Mundial, crear una panificadora era un excelente negocio, bastante benéfico para el país, que se veía imposibilitado de importar ciertos productos por la tensión internacional; entre esos productos, justamente la maquinaria necesaria para la producción industrializada del pan. Luego de conseguir alianzas y financiamiento, la empresa “Panificación Bimbo S.A.” surgió el 2 de noviembre de 1945, un poco después de concluida la Segunda Guerra Mundial. De esta forma, si el fin de la primera guerra dio paso al nacimiento de Lorenzo, la segunda precedió el surgimiento de su poderosa multinacional alimentaria. El nombre de la empresa tiene su origen en la expresión con que se denomina a los niños en Italia: los bambinos, siendo el diminutivo “Bimbo”. El icónico y entrañable oso polar del logotipo fue creado por Anita Mata, esposa de uno de los tíos de Lorenzo, la cual inmortalizaría al tierno oso con el pan de caja bajo su brazo como imagen de la compañía, vigente hasta el día de hoy, pero que, debido a una ley del gobierno mexicano creada en marzo del 2020, no va a poder ser utilizada en su país de origen. Innovación, Marketing y Estrategia Sin embargo, el camino hacia el éxito comercial no estaría exento de grandes obstáculos: desde la necesidad de rutas de distribución y camiones, hasta lograr cambiar la percepción del público mexicano, que consideraba que el pan de caja no se conservaba muy bien y siempre llegaba en mal estado, perdiendo su frescura. Para enfrentar estos retos, al equipo se le ocurrió una genialidad: reemplazar el cartón parafinado por el papel de celofán, el cual le daba mayor frescura y calidad al pan y le permitía ver a los clientes que lo que compraban estaba en buen estado. Así lograron abrirse campo en la ciudadanía de la capital e iniciaron la venta de sus productos en almacenes y tiendas, contando con 34 trabajadores y 10 camiones de distribución, ofreciendo sus 3 productos base: el pan blanco grande, el pan blanco chico y el pan tostado. Todos estos con texturas y presentaciones que no se veían regularmente en el país. También te puede interesar: La historia de KFC: de jubilado endeudado a multimillonario a los 74 años Para 1955, Bimbo había cosechado sus primeros logros, lo que generó un crecimiento a 700 trabajadores y 140 camiones de distribución, así como una ampliación de su catálogo, ofreciendo el nuevo pan negro, bollos, donas, galletas, tostadas y panquelería, entre otros. Expansión Para Lorenzo Servitje las claves de todo negocio exitoso son “El trabajo, la austeridad, la inversión continua y asumir riesgos con cálculo”. Con estos principios, que aplicaba a las políticas de todas sus sucursales, y una fama que se había extendido a marcas de su propio grupo, como Gansito, Bombonete, Negrito y Marinela, todas estas tan exitosas como Bimbo, se le ocurrió empezar a tener una presencia internacional y a cotizar en la Bolsa de Valores de México, además de poner en marcha dos estrategias que terminarían por convertir a Bimbo en la gran empresa que conocemos hoy en día: Inversión en mercadotecnia: Bimbo contaba con un programa radiofónico en el que, con atractivas frases acompañadas de jingles, publicitaba sus productos, así como también se creaban historietas que tenían como protagonista al encantador osito Bimbo, en distintas situaciones que hacían que las personas se sintieran cada vez más conectadas con el emblema y mascota oficial de la compañía, algo que generaba un sello de identidad frente a su competencia. Adquisición de sucursales en el exterior: El comité ejecutivo tomó la decisión de adquirir importantes corporaciones de otros países. Así, en Guatemala adquirieron Los Sorchantes; en Chile, Lagos del Sur; en México, Pastelerías El Globo, La Corona y Joyco de México; en Colombia, las operaciones de panificación de Lalo; en Estados Unidos, la importantísima George Weston; y en Brasil Plus Vita LTDA, entre otras. La panificadora #1 del mundo Además de su éxito como panificadora, el grupo empresarial Bimbo también ha sido reconocido por su filantropía, ya que desde muy temprano se evidenció su preocupación por lo social, ejemplo de ello son las considerables inversiones que ha realizado en educación y reforestación. En 2008, por ejemplo, hubo un increíble proyecto financiado por el grupo en el que se sembraron 9.3 millones de árboles en un solo día. Actualmente, Bimbo es la panificadora más grande del mundo, una de las compañías alimentarias más importantes y uno de los mayores íconos del desarrollo empresarial latinoamericano. Cuenta, con 196 plantas y más de 1.800 Centros de Venta estratégicamente localizados en 33 países de las Américas, Europa, Asia y África, su cuarto continente conquistado. Hoy en día produce más de 13.000 productos y tiene una de las redes de distribución más grandes del mundo, con alrededor de 58.000 rutas. Cuenta con más de 3 millones de puntos de venta, y factura más de USD 15 mil millones anuales. Fuente: Negocios y Emprendimiento