La medida tiene la ambición de erradicar o reducir drásticamente enfermedades como la poliomielitis, la malaria, la tuberculosis y el SIDA. Este compromiso llega en un momento de incertidumbre para la cooperación internacional, marcado por recortes en la ayuda pública de los países más ricos, como Estados Unidos, lo que genera preocupación sobre el futuro de la atención médica en el continente.También puedes leer: MrBeast se convierte en el primer youtuber en el alcanzar los 400 millones de suscriptores El 31 de diciembre de 2045, la Gates Foundation cerrará sus puertas definitivamente. Esta decisión rompe con la tradición de las grandes fundaciones filantrópicas, como las creadas por John D. Rockefeller o Andrew Carnegie, que han perdurado por más de un siglo. La Gates Foundation, que en sus primeros 25 años desembolsó poco más de USD 100 mil millones, duplicará su ritmo de gasto anual, destinando cerca de USD 10 mil millones cada año hasta 2045. Bill Gates explicó que la razón de fijar un plazo y un cierre es la posibilidad de ser más ambiciosos: “Al gastar el dinero antes, podemos ser muy ambiciosos”. A diferencia de las fundaciones diseñadas para existir en perpetuidad, la estrategia de Gates busca asestar golpes decisivos a las enfermedades más mortales, de modo que las futuras generaciones no tengan que preocuparse por ellas. La Gates Foundation se ha propuesto metas históricas. La organización aspira a erradicar cinco enfermedades humanas, un hito solo alcanzado hasta ahora con la viruela en 1980. La fundación redoblará sus esfuerzos para eliminar la poliomielitis y la malaria, además trabajarán para reducir las muertes por tuberculosis y SIDA a una décima parte de los niveles actuales. La Fundación Gates afirmó tener tres prioridades: acabar con las muertes prevenibles de madres y bebés, garantizar que la próxima generación crezca sin tener que sufrir enfermedades infecciosas mortales y sacar a millones de personas de la pobreza. También planea impulsar el desarrollo de nuevas vacunas y tratamientos, como el ensayo clínico de una vacuna contra la tuberculosis en Sudáfrica, que podría convertirse en la primera innovación de este tipo en un siglo. En un discurso pronunciado en Adís Abeba, la capital de Etiopía, Gates instó a los jóvenes innovadores africanos a pensar en cómo desarrollar la Inteligencia Artificial (IA) para mejorar la atención médica en el continente. Bill Gates citó a Ruanda como ejemplo, afirmando que ya estaba mejorando los servicios mediante ecografías con IA para identificar embarazos de alto riesgo. El mes pasado, Gates anunció que intensificaría sus donaciones a través de su fundación. Según Bloomberg, al donar el 99% de su fortuna, Gates dejaría de ser la quinta persona más rica del mundo, pero seguiría siendo multimillonario.También te puede interesar: SYNLAB: Innovación en el diagnóstico médico y con un firme compromiso ambiental Sin embargo, el modelo de la Gates Foundation no está exento de críticas. Algunas organizaciones, como la Alianza para la Soberanía Alimentaria en África, han cuestionado la influencia de Gates en las políticas agrícolas africanas. Otros críticos señalan la estrecha relación de la fundación con grandes farmacéuticas y argumentan que su labor puede desplazar funciones que deberían corresponder a los gobiernos y organismos públicos, erosionando la confianza en estas instituciones. Gates ha manifestado estar abierto a críticas sobre las estrategias específicas, pero defiende el valor general de la filantropía a gran escala.