La historia de Bentley comienza incluso antes de constituirse como empresa. Su fundador, Walter Owen Bentley, nació a finales del Siglo XIX y desde joven tuvo un gran interés por las máquinas y la ingeniería. Estudió esta carrera en Great Northern Railway y luego comenzó a trabajar para los ferrocarriles británicos. En 1910 adquirió con su hermano un garaje para especializarse en coches deportivos. Y fue también concesionario en Inglaterra de Doriot-Flandrin & Parant, marca francesa de esa época. Pero antes de fundar Bentley Motors en 1919, fue capitán en el servicio aéreo de la marina británica durante la Primera Guerra Mundial. Y apoyó con su conocimiento en el desarrollo de motores para aviones.También te puede interesar: Monterey Car Week: el lugar que reúne a los autos más increíbles del mundo Producto de esta participación, recibió una remuneración que sirvió como capital para fundar Bentley Motors. El primer modelo fue el prototipo Experimental Número 1 (EXP 1), que tenía una mecánica revolucionaria con cuatro cilindros y recibió grandes comentarios de los expertos y prensa especializada. Durante los primeros años, los coches de Bentley ganaron prestigio por su ingeniería y por las victorias deportivas que cosecharon en diferentes eventos. A pesar de esto, los costes de desarrollo para mantenerse a la vanguardia eran elevados, lo que causó que la empresa cambie de dueño un par de veces. Fue entonces cuando Rolls-Royce compró Bentley. Y mantuvo a la marca en su segundo plano durante décadas. Hasta 1998, cuando Volkswagen absorbió las dos marcas inglesas. Y poco después llegó a un acuerdo de venta con BMW, que compró Rolls-Royce, en 2002. Desde entonces, Volkswagen revivió a Bentley. Y la clásica marca inglesa se ha renovado y ha recuperado su prestigio. Fuente: El País Motor