La importancia de la sostenibilidad en las pymes Las pequeñas y medianas empresas tienen un papel crucial en la economía de todo el mundo. Actualmente y de acuerdo con la ONU, representan el 50 % del producto interior bruto (PIB) y están detrás de más del 60 % del empleo y del 90 % del tejido empresarial. En algunas zonas, este porcentaje es aún más alto: en América Latina supone el 99,5 % y en España, el 99,8 %. Para estas empresas, apostar por la sostenibilidad es cada vez más importante. “En los últimos años, ha habido un cambio hacia una mayor conciencia sobre la sostenibilidad y la responsabilidad social empresarial (RSE), y las pymes no pueden ignorar esta tendencia”, explica Silvia Jiménez Crespo, directora del programa de sostenibilidad Retail en BBVA. Riesgos y oportunidades Es importante que las empresas conozcan tanto los riesgos de no integrar políticas sostenibles como las oportunidades de hacerlo. “Introducir la gestión de riesgos y oportunidades de sostenibilidad en las pymes puede ser un desafío, pero también puede brindar grandes oportunidades”, señala Silvia Jiménez Crespo. “Por un lado, las empresas pueden enfrentarse a riesgos ambientales, económicos y reputacionales si no abordan adecuadamente los problemas de sostenibilidad. Por otro lado, las que adoptan prácticas sostenibles y responsables pueden obtener beneficios como el acceso a nuevos mercados, reducción de costes y mejora de la cadena de suministro”, explica. Unos de los riesgos principales que abordan las empresas tienen que ver con los efectos que las actividades humanas tienen en el medioambiente. Por ejemplo, la contaminación de suelos, aguas y aire; la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) que aceleran el cambio climático o la generación de residuos. Además de tener un impacto medioambiental, estos riesgos pueden tener consecuencias financieras, legales, reputacionales y operativas para las empresas. A los riesgos medioambientales les siguen los riesgos económicos, aquellos que impactan en la capacidad de una empresa para operar de forma sostenible y rentable a largo plazo. Entre estos riesgos destacan los cambios en la demanda, la pérdida de contratos o clientes y las multas por no cumplir con las regulaciones. Por último, están los riesgos reputacionales, que pueden darse por incumplir leyes y regulaciones relacionadas con la sostenibilidad, gestionar de forma incorrecta la cadena de suministro, poner en riesgo el medioambiente y mostrar una ética empresarial inadecuada. “Cualquier práctica que contradiga los valores de sostenibilidad y responsabilidad social de una empresa puede representar un riesgo reputacional importante y afectar su capacidad para atraer y retener clientes e inversores. Por lo tanto, es importante que las pymes adopten prácticas sostenibles y transparentes para reducir estos riesgos”, señala Jiménez Crespo. Cuando la empresa británica Bio-bean comenzó a utilizar los restos de granos de café para fabricar biocombustible, dio un paso adelante para favorecerse de uno de los principales beneficios de apostar por la sostenibilidad: acceder a nuevos mercados y oportunidades. Otro de los grandes beneficios es la reducción de costes gracias al uso de tecnologías sostenibles, la gestión eficaz de los residuos y la utilización de materiales sostenibles. “El uso de materiales sostenibles puede reducir los costos de producción y aumentar la eficiencia de los procesos. Estos suelen ser más duraderos y requieren menos mantenimiento que los materiales tradicionales”, explica Jiménez Crespo. Por último, pero no por ello menos importante, apostar por la sostenibilidad permite mejorar la reputación de una empresa y aumentar la confianza en la marca. Estos son algunos de los pasos para conseguirlo: Adoptar prácticas sostenibles en las operaciones diarias, como por ejemplo reducir el uso de recursos naturales y disminuir la cantidad de residuos. Ofrecer productos y servicios sostenibles, como productos orgánicos, reciclados o de comercio justo. Comunicar el compromiso con la sostenibilidad con transparencia y responsabilidad. Participar en iniciativas de sostenibilidad, patrocinar eventos ambientales o asociarse con organizaciones sin fines de lucro que apoyen la sostenibilidad. Obtener certificaciones de sostenibilidad, como B Corp, que mide y evalúa el desempeño social y ambiental de una empresa. ¿Y por dónde empezar? Las pymes que quieren hacer sus primeros cambios para ganar en sostenibilidad deben centrarse en un aspecto concreto. Es decir, priorizar, pero sin olvidar nunca que la sostenibilidad debe ser transversal a toda la empresa y no una cuestión de un único departamento. También te puede interesar: Entidades financieras se unen al Protocolo de Finanzas Sostenibles Además, a la hora de seguir estos consejos y tomar decisiones estratégicas, es importante huir del ‘greenwashing’. “Para evitarlo, las pymes pueden hacer esfuerzos para medir y proporcionar datos comparables con los de los competidores y con los de la propia empresa en otros periodos temporales. También es importante explicitar objetivos que sean alcanzables y cuantificables y, si es posible, usar estándares internacionales”, concluye Aracil, directora del Observatorio de Finanzas Sostenibles. Fuente: BBVA