El Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) es el principal actor de esta conversión que está revolucionando los procesos tradicionales de las fábricas.<br /> <br /> Al hablar de Industria 4.0, nos referimos a aquellas empresas que cimentan su actividad sobre el IoT, la nube y el big data. Ésta introduce lo que se conoce como "fábrica inteligente", donde los sistemas ciber-físicos monitorean algunos procesos y toman decisiones descentralizadas. Es decir, se comunican y cooperan entre sí, y con las personas en tiempo real a través de una red inalámbrica.<br /> <br /> Este concepto surge, principalmente, en el área de manufactura y es la primera revolución industrial que se da con una conciencia y conocimiento íntegro de cómo el accionar de las compañías impactan sobre la sociedad, la economía y el medio ambiente.<br /> <br /> Según la firma que proporciona tendencia del mercado actual, Transparency Market Research (TMR), en el año 2025, el mercado mundial del IoT va a registrar una tasa de crecimiento anual compuesta del 23,7%, y la industria manufacturera será la que dominará la participación, con casi un 35% del mercado mundial.<br /> <br /> <span style="font-size: 12pt;">Cuidado de la energía <span style="font-weight: bold;">y gestión óptima de materias primas<br /> </span></span><br /> La importancia de esta cuarta revolución industrial, además de optimizar procesos, radica en que fomenta un modelo sostenible y cada vez más respetuoso con el entorno. Esto permite que se prioricen aspectos como el ahorro energético y la utilización de fuentes de energía renovables. La propia Unión Europea establece que la energía utilizada deberá ser segura, sostenible y competitiva para 2020.<br /> <br /> El Big Data y Analytics, la IoT, la Nube y el uso de tecnologías emergentes como la realidad aumentada y modelos predictivos con Machine Learning permiten reducir el consumo energético al máximo, beneficiando tanto a las organizaciones como al medio ambiente.<br /> <br /> El entorno digital característico del 4.0 controla casi cualquier aspecto de las fábricas, y la energía no es una excepción, para esto existen herramientas funcionales que buscan la sostenibilidad ambiental:<br /> <img src="https://admin.grupo-ekos.com/storage/posts/fotos-articulos-temario/edicion 173/14-a.png" align="right" style="margin: 20px 0px 0px 20px;" /> <br /> <span style="font-weight: bold;">Sistemas de gestión energética (SGE):</span> controla el gasto energético de la planta a través de sensores y del análisis de los datos históricos de consumo.<br /> <br /> <span style="font-weight: bold;">Optimización de procesos industriales:</span> el pleno uso de las TIC permite flexibilizar la producción según la demanda y avanzar hacia una Industria Inteligente al servicio de los consumidores.<br /> <br /> <span style="font-weight: bold;">Mantenimiento predictivo de la maquinaria:</span> tecnologías como Machine Learning demuestran que es posible prever averías en la maquinaria y diseñar un plan de mantenimiento más eficiente, que también contribuya a un mejor gasto energético de las máquinas.<br /> <br /> <span style="font-weight: bold;">Fuentes de energía renovables:</span> la gestión de energía permitirá que la propia industria empiece a generarla, a través de, por ejemplo, la instalación de paneles solares fotovoltaicos y térmicos. Cabe recalcar que las energías renovables no representarán por sí mismas un ahorro de energía, pero sí contribuyen a reducción de emisiones de Co2.<br /> <br /> <span style="font-weight: bold;">Fabricación Aditiva:</span> la impresión 3D tiene el fin de eliminar procesos intermedios de producción y reducir el material de fabricación, por tanto se obtiene una importante disminución de residuos.<br />