Según los registros de la Superintendencia de Compañías, las principales empresas del segmento alcanzaron $672 millones en ventas durante 2024, lo que representa una caída de 3,5% respecto a 2023, consolidando un segundo año consecutivo de descenso. Este resultado contrasta con el dinamismo observado en 2021 y 2022, cuando el sector creció 5,3% y 16,7%, impulsado por la reactivación del consumo posterior a la pandemia y la diversificación de productos con valor agregado. También te puede interesar: El sector agroalimentario impulsa el 63% del empleo y crece 13% en ventas en 2025 Sin embargo, los datos del Servicio de Rentas Internas (SRI) muestran señales de recuperación durante 2025. Hasta julio, las ventas reales acumuladas del sector alcanzaron $282,9 millones frente a los $244,6 millones del mismo periodo del año anterior, reflejando un crecimiento interanual del 15,6%. El dinamismo ha sido sostenido en casi todos los meses del año, con picos relevantes en abril (+23,8%), junio (+21,9%) y febrero (+21,9%), asociados al retorno a clases, a las promociones de temporada y a una demanda más activa de alimentos procesados de corta vida útil. En síntesis, el análisis de datos sectoriales revela un proceso de transición desde la contracción hacia la estabilización, con una recuperación sostenida por la adaptación empresarial y la incorporación de nuevas tecnologías. El sector de bebidas lácteas conserva un rol esencial dentro de la cadena agroindustrial ecuatoriana por su aporte al empleo, al abastecimiento nacional y a la articulación con productores de leche cruda. Riesgos y oportunidades inmediatas: El alza del diésel tras la eliminación del subsidio eleva los costos de transporte y afecta la logística del sector. Se suman factores como la inseguridad y las posibles interrupciones por cierres de vías o lluvias que impacten el abastecimiento. No obstante, existen oportunidades vinculadas al regreso a clases y la cercanía de la temporada navideña que suelen impulsar la demanda de alimentos lácteos. En el corto plazo, la agilidad para responder al incremento de pedidos y mantener la estabilidad en la cadena de suministro será clave para consolidar la recuperación. Por: Paúl Vera Gilces, Director del Observatorio Lácteo del Ecuador