BASF Soluciones para la Agricultura puso en marcha BioHub, una planta de fermentación ubicada en Ludwigshafen, Alemania. La instalación está destinada a producir ingredientes activos biológicos para la protección de cultivos y representa una inversión de varias decenas de millones de euros, orientada a ampliar la capacidad global de innovación y abastecimiento de la compañía. La planta emplea procesos biotecnológicos avanzados y microorganismos beneficiosos para transformar materias primas renovables, como la glucosa, en ingredientes activos. Entre estos se encuentra Bacillus amyloliquefaciens, utilizado como base de Serifel®, fungicida biológico destinado a cultivos como tomate riñón y rosas. Te puede interesar: Rosas, camarón y banano ganan competitividad en China tras el acuerdo comercial Las soluciones biológicas complementan los programas de manejo integrado de cultivos, pues contribuyen a prevenir enfermedades y controlar plagas mientras favorecen la salud del suelo, la biodiversidad y la resiliencia agrícola. BioHub también busca fortalecer la cadena global de suministro y ampliar la flexibilidad para atender a productores de diferentes regiones, incluida Latinoamérica. “La biotecnología juega un papel fundamental para ofrecer herramientas que complementen las estrategias de protección de cultivos y aporten a una agricultura más resiliente y sostenible”, señaló Stephanie Valquinta, Country Manager de BASF Ecuador. La ejecutiva destacó que la inversión ratifica el compromiso global de la compañía con la innovación aplicada al sector agrícola. En Ecuador, cultivos estratégicos como banano, flores, papa, maíz, arroz y hortalizas enfrentan mayores presiones por el cambio climático, nuevas enfermedades y las exigencias internacionales. BASF prevé que la innovación se enfoque en integrar soluciones químicas, biológicas y digitales para mejorar la productividad, proteger los cultivos y fortalecer la competitividad agrícola. (I)