El Banco Mundial, presentó su ponencia Brechas de género en Ecuador, una visión global, a través de su representante, Gustavo Canavire, Economista Sénior de la Práctica Global de Pobreza y Equidad, quien reside en Bolivia. El experto comentó que el género es un tema transversal en el Banco Mundial, desde sus operaciones; ya que todas tienen que estar ligadas al género. Este aspecto no es un tema aislado y está inmerso en las distintas áreas. Es así que Canavire presentó importantes cifras para ilustrar la situación de las mujeres en Ecuador y a nivel global. En primer lugar, presentó un contexto. Según el mismo, el país ha implementado diversas estrategias para el cierre de las brechas de género; algunas con más éxito que otras. Sin embargo, estas persisten afectando el bienestar de la población en general y limitando el crecimiento económico. A pesar de los avances, la pandemia contribuyó al retroceso en las oportunidades económicas de las mujeres, sobre todo en la incursión del mercado laboral: disminución de la participación laboral, aumento de las brechas salariales, aumento de la informalidad, y aumento de la ya desproporcionada carga de actividades de cuidado dentro de las actividades del hogar. Otros indicadores sociales de educación, salud y violencia se han visto afectados. El experto afirmó que “si bien hay mucho por hacer desde la política pública; todos y todas podemos contribuir desde nuestros ámbitos de acción”. Por otro lado, también afirmó que las brechas de género en diferentes dominios, están interconectadas. Por esta razón, las disparidades de género pueden tener consecuencias de gran alcance que van más allá del nivel individual y afectan al progreso hacia la reducción de la pobreza y la prosperidad compartida. Una mayor igualdad de género mejora la productividad económica, los resultados de desarrollo de los niños, y la calidad de la política de las instituciones sociales. Por otro lado, la falta de igualdad de género en la formulación de políticas puede ser una causa fundamental del lento desarrollo económico, lo que podría reforzar los círculos viciosos. Entre otras afirmaciones, Gustavo Canavire explicó que la pandemia ha sido más fuerte para las mujeres con hijos pequeños. En cuánto a la educación, las mujeres cuentan con tasas de matrícula similares a las de los hombres en educación primaria y secundaria.Sin embargo, en educación terciaria, las tasas son mayores para las mujeres. A pesar de esto, las razones de no asistencia escolar para las mujeres tienen que ver con responsabilidades en el hogar, dificultades económicas, y la edad; mientras que para los hombres la principal razón es por motivos laborales. Además, son las mujeres indígenas y rurales las que se llevan la peor parte cuando se observan los años de escolaridad. La participación laboral de las mujeres no ha sido tradicionalmente mucho mejor que la de los hombres con salarios promedio menores a los de los hombres; sin embargo existen diferencias marcadas al controlar la educación y distribución del ingreso, afectando sobre todo a las mujeres que tienen niños pequeños. Otra de las brechas que se marcan se notan al momento de obtener préstamos. Sin embargo, el experto considera que Ecuador cuenta con buen desempeño en la equidad de género en las leyes si se compara con otros países de la región. En cuanto a la participación política, ha aumentado la contribución de las mujeres en posiciones de parlamento y concejalías.