Esta actividad contó con la participación de 40 colaboradores del Banco del Austro, y 360 voluntarios de diversas universidades, quienes se unieron con un propósito común: contribuir a la reforestación. Durante la jornada, sembraron 800 árboles nativos, elaboraron coronas para los árboles previamente plantados y realizaron la limpieza de una importante cantidad de material incinerado. Al inicio de la jornada, Francisca Luna, Directora de Cascos Verdes, agradeció el compromiso de los jóvenes y del Banco del Austro quién patrocinó las certificaciones para varias universidades de Quito. “Cada árbol plantado es una semilla de esperanza, un paso hacia la restauración ambiental y una oportunidad para construir comunidad”, afirmó Francisca. Por su parte, Paúl Córdova, Vicepresidente Regional del Banco del Austro, subrayó el impacto que los incendios forestales han tenido en el país y la necesidad de asumir un compromiso real frente al cambio climático. “Ecuador atravesó una grave crisis ambiental a causa de los incendios forestales, que arrasaron con más de 80.000 hectáreas de bosque. Este desastre no solo afectó la biodiversidad y los ecosistemas locales, sino que también comprometió la capacidad de captura de dióxido de carbono del país”, señaló Córdova. También te puede interesar: PwC y Uanataca se unen en una gran jornada de reforestación junto a Cascos Verdes en el sur de Quito “Desde el Banco del Austro reafirmamos nuestra vocación por el desarrollo sostenible a través de iniciativas concretas. Nos enorgullece ser el primer banco en Ecuador aliado del proyecto Cascos Verdes, contribuyendo con la siembra de más de 3.000 árboles nativos y la participación de 800 voluntarios en Cuenca, Quito y Guayaquil”, añadió. El evento también contó con la presencia del Mgtr. Cristian Rodríguez Morales, Administrador Zonal Eugenio Espejo, quien resaltó la colaboración entre el sector público, privado y académico. “Este es el compromiso que debemos tener: trabajar en conjunto por la naturaleza y por Quito. Aquí reafirmamos el compromiso del alcalde Pabel Muñoz y del Municipio de Quito para reactivar los pulmones verdes que se perdieron en 2024. Gracias al Banco del Austro, a Cascos Verdes y, sobre todo, a ustedes, los jóvenes, por devolverle vida a esta tierra”. Esta iniciativa no solo busca restaurar los ecosistemas, sino también generar conciencia sobre la responsabilidad individual y colectiva frente al medioambiente. “No solo las grandes industrias son responsables del daño ambiental; nuestras decisiones diarias también cuentan. Cada acción, por pequeña que parezca, puede transformar el mundo”, concluyó Francisca al finalizar la jornada.