Dentro de este contexto, el acceso a vivienda se posiciona como uno de los ejes principales del financiamiento. Programas impulsados desde la banca pública buscan facilitar la adquisición de vivienda propia mediante condiciones más accesibles en tasas, plazos y requisitos. El impulso al financiamiento habitacional también se refleja, por ejemplo, en las acciones del Banco del Pacífico, que ha fortalecido su oferta de créditos hipotecarios orientados a ampliar el acceso a vivienda en el país. La entidad ha desarrollado productos financieros que buscan facilitar la compra de vivienda, especialmente para segmentos que enfrentan mayores barreras de acceso al crédito tradicional, mediante esquemas de financiamiento adaptados a la capacidad de pago de los usuarios. También puedes leer: Ecuador y Estados Unidos avanzan en un acuerdo de comercio recíproco: estos son sus principales puntos Para ello, la entidad financiera cuenta con dos vías para acceder a estos préstamos. La primera, es el crédito “Mi Casa Propia”, con el respaldo del programa gubernamental Miti Miti, dirigido a personas que buscan adquirir su primera vivienda bajo los segmentos VIP (Vivienda de Interés Público) y VIS (Vivienda de Interés Social). Este, con una tasa de interés anual del 4,87% y financiamiento de hasta el 95% del valor total del inmueble, con un plazo de hasta 30 años. Como segunda opción, “Hipoteca Pacífico”, es una alternativa más versátil dirigida hacia quienes buscan propiedades nuevas o usadas, o desean trasladar su deuda hipotecaria desde otra institución financiera. Esta ofrece una tasa de interés del 6,50%, financiamiento de hasta el 80% del valor del bien, un plazo máximo de 30 años, tres meses de gracia y una tasa fija durante los dos primeros años. En este sentido, la banca pública cumple un rol complementario al sistema financiero privado, especialmente en segmentos donde el acceso al crédito suele ser más limitado. El dato que acompaña este contexto se refleja en que la morosidad en la banca pública cayó 3,5 puntos porcentuales en enero de 2026, según cifras del Banco Central del Ecuador. Es decir, no solo se presta más, sino que también se paga mejor. Fuentes: Diario Expreso, El Universo