Los depósitos registraron un crecimiento interanual de 13,4%, mientras que la cartera de crédito avanzó 12,8% frente a abril de 2025. Aunque ambas cifras reflejan una expansión sostenida, el ritmo muestra una moderación respecto al crecimiento observado durante gran parte de 2025. En paralelo, los activos totales del sistema financiero alcanzaron USD 79.696 millones, con un incremento anual de 12,6%, mientras que el patrimonio de la banca privada llegó a USD 7.642 millones, creciendo 10,7% interanual. Estos indicadores evidencian un sistema bancario que mantiene niveles de liquidez y fortalecimiento patrimonial. También puedes leer: China e India concentran cerca del 70% del consumo mundial del carbón La composición del crédito continúa concentrada en los segmentos productivos y de consumo. El 47,1% de la cartera corresponde a crédito productivo, orientado principalmente a empresas y actividades económicas, mientras que el crédito de consumo representa el 40,3% del total. Los segmentos de microcrédito y vivienda mantienen una menor participación dentro de la estructura financiera. En cuanto a las captaciones, los depósitos a plazo lideran la composición del ahorro bancario con el 41,8% del total, seguidos por los depósitos de ahorro, que representan el 30,2%. Esto refleja que las tasas pasivas continúan siendo atractivas para los ahorristas ecuatorianos en un entorno de estabilidad financiera y recuperación económica. El desempeño de la banca coincide con una mayor demanda de financiamiento empresarial y consumo privado, en un contexto donde las entidades financieras mantienen una oferta de crédito más dinámica y condiciones competitivas para captar clientes. Fuente: Asobanca | Superintendencia de Bancos | Diario Diligence