María Isabel González, Gerente de Gestión de Personas de Bagó, llegó desde Quito a Ekos Violeta Summit en el Puerto Principal, para hablar de liderazgo y propósito. Empezó por su historia y cómo liderar y llegar a diferentes posiciones. Inevitablemente hizo un repaso de sus ilusiones y aspiraciones de niña. Con una foto de la ejecutiva cuando tenía 5 años contó que tenía muy claro su deseo de apoyar a las personas. Lo pensó hacer desde la docencia, luego de la medicina. Finalmente, ella optó por la psicología, conectada a un propósito: una llama interna que le mueve a trabajar con las personas. Relató que llegó a Bagó, una empresa que apuesta por hacer las cosas diferentes. “En Bagó las cosas son dinámicas, no se mantienen estáticas, nos atrevemos a hacer cosas que otras empresas aún no lo hacen”, comenta. Además precisa que trabajan por crear grandes historias para los colaboradores. En contexto, Bagó es un grupo de colaboradores con 62% de mujeres; esto no es casual; por ello, los cargos directivos están ocupados el 80% por mujeres. La ejecutiva indicó que según la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, las organizaciones que tienen más del 30% de mujeres en la toma de decisiones, hacen que la rentabilidad se incremente entre un 15% y 20%. A lo largo de 30 años de Bagó en Ecuador, “la pandemia nos cambió la forma de interactuar y ver la vida”. Les hizo ver la posibilidad de tener un “aprendizaje al vuelo”, tener adaptabilidad situacional (nuevos enfoques) y resiliencia (capacidad de recuperarnos). “Estos tres son vitales para trabajar en contextos de cambio”, precisó. En una organización para que se den estas posibilidades de cambios importantes, recalca María Isabel que se debe tener el compromiso de un CEO comprometido. Además señaló que con la pandemia y un entorno VUCA, “sabíamos que teníamos que generar una nueva relación con los clientes, así como apalancarnos con la tecnología y saber trabajar con diferentes generaciones”. Sentencia que “En la empresa los líderes debemos prepararnos, dar un paso al frente y atrevernos a marcar una nueva historia”. El propósito, ahí está la clave La ejecutiva también habló del propósito. “A nosotros nos apasiona la salud y la vida. La pasión nos mueve a hacer cosas y trabajar”. Por ello en Bagó se creó el Código B-move, una invitación a no quedarse quietos. La B de Bagó y de ser (be, en inglés); “esta conciencia nos da claridad”. La líder del área de talento humano detalla que los líderes en Bagó se autodefinen y construyen un liderazgo generativo, “modelar el líder que somos ahora; el liderazgo es un espacio de diseño”. Finalizó su presentación indicando que hay tres aptitudes que se desarrollan si se trabaja con propósito: inteligencia emocional, aptitud de logro y compromiso con la organización.