El tejido productivo del Azuay vive un momento determinante. En un entorno económico desafiante, las micro, pequeñas y medianas empresas se han consolidado como uno de los pilares más estables del desarrollo provincial. Así lo explica, Alex Vignolo Salvo, Director Ejecutivo de la Cámara de la Pequeña Industria del Azuay (CAPIA), quien detalla el rol, los retos y la proyección del sector industrial azuayo. Después de la pandemia, las mipymes han mostrado una importante reactivación orientada a fortalecer y repotenciar las actividades productivas ya existentes. “El Azuay destaca por mantener una de las tasas más altas de crecimiento de pymes a nivel nacional, con un promedio anual del 3,1%, lo que refleja su dinamismo y capacidad de adaptación”, destaca Alex Vignolo. Las mipymes del Azuay tienen un aporte significativo en la generación de empleo formal y en la estabilidad económica de la provincia. “Representan alrededor del 45% de las ventas totales y han contribuido a mantener una tasa de formalidad laboral cercana al 65%, una de las más altas del país. Esto refleja no solo su capacidad para generar empleo digno, sino también una sólida cultura de cumplimiento en materia tributaria y de seguridad social, que distingue al Azuay como una de las provincias con mayor responsabilidad empresarial del Ecuador”, señala el ejecutivo. Las MIPYMES aportan alrededor del 50% del PIB nacional y han sido un pilar clave en el crecimiento económico del Azuay, que mantiene una participación cercana al 6% dentro del PIB total nacional. También te puede interesar: Azuay Innova: los casos empresariales que están redefiniendo la industria y la sostenibilidad en el sur del país Principales retos del sector “Uno de los problemas más serios que enfrentan las mipymes es la situación laboral. Deben operar dentro del marco legal, mientras que los sectores artesanales cuentan con mayores beneficios, lo que las hace menos competitivas. Otro reto importante es la tecnificación; necesitan fortalecerse en este aspecto, pero el mercado no siempre crece al ritmo que se les exige, lo que dificulta su avance”, explica el experto. Además, menciona que el tema logístico también requiere atención, ya que factores como la vialidad, la seguridad y la falta de choferes influyen directamente en su desarrollo y capacidad de crecimiento. Políticas para impulsar competitividad Para la CAPIA, es fundamental contar con una política de Estado que proyecte una visión de país a largo plazo, pensando en los próximos 30 o 50 años. “Esto permitiría que el sector industrial identifique, tanto a nivel nacional como internacional, los segmentos de negocio donde puede ser más competitivo y planificar su desarrollo de manera sostenida. Además, es clave garantizar el acceso a créditos a largo plazo con tasas competitivas, que le brinden al sector empresarial la posibilidad de invertir, crecer y generar retornos que impulsen su proyección hacia el futuro”, detalla Alex Vignolo. Acciones para un crecimiento sostenible La CAPIA en el último año ha trabajado con más fuerza en todo lo relacionado con asesorías y capacitaciones acordes a la realidad que vive el sector industrial, tanto a nivel local como nacional e internacional. “Esto nos ha permitido preparar tecnológicamente a las empresas y a su recurso humano, entendiendo que es necesario invertir en tecnología y maquinaria para mantenerse competitivos frente a las exigencias del mercado. Hemos capacitado no solo a colaboradores, sino también a gerentes, dueños de empresas y empresarios de segunda y tercera generación, con el objetivo de que las industrias permanezcan, se fortalezcan y se proyecten al futuro con visión y seguridad”, concluye el directivo.