Azuay vive una recuperación postpandemia marcada por la diversidad de su tejido productivo. “En la provincia coexiste un ecosistema productivo muy diverso, con una industria local fuerte y un PIB turístico muy marcado”, afirma el Prefecto Juan Cristóbal “Jota” Lloret. La seguridad relativa de Cuenca también ha impulsado la llegada de inversión, remesas de los migrantes, jubilados extranjeros, generación de más empleo y una mayor actividad económica. Para fortalecer su competitividad, la Prefectura prioriza la vialidad y la energía. Entre 2023 y 2025 se ejecutan USD 92 millones en obra pública, incluyendo 16 anillos viales y tres proyectos de generación eléctrica. “Para que el sector crezca se necesitan conectividad y generación eléctrica”, destaca Lloret. La meta es modernizar más de 300 km de vías hacia 2030 y asegurar el abastecimiento energético para la industria cerámica, metalmecánica y automotriz, que son los sectores clave del PIB de la provincia. El apoyo a la industria se complementa con una agenda de seguridad que refuerza el clima para los negocios. Con una inversión de más de USD 1 millón, la Prefectura ha fortalecido Unidades de Policía Comunitaria (UPC), entregado motocicletas e incorporado tecnología al ECU911. “No es nuestra competencia, pero si no hay seguridad, no hay turismo ni inversión”, explica Lloret. El turismo cuenta con una estrategia provincial para posicionar al Azuay como destino integral. La plataforma Visit Azuay promueve 12 rutas turísticas —ecológicas, gastronómicas, culturales y artesanales— y el proyecto Azuay Extremo impulsa deportes como navegación en embalses andinos, parapente, ciclismo y escalada. “La seguridad y la calidad de los servicios han hecho de Cuenca un destino privilegiado”, destaca el prefecto, subrayando que este sector es ya un componente relevante del PIB provincial. También te puede interesar: Los sectores industriales más representativos de la provincia Con una economía diversificada, fuerte presencia industrial, crecimiento turístico y una agenda ambiental avanzada, el Azuay consolida su posición como polo estratégico del sur del país. El impulso productivo también integra a pequeños agricultores y emprendedores. A través de AgroAzuay, una empresa pública de la prefectura, 10 cadenas agroproductivas vinculadas al café, cacao, aguacate, tomate de árbol, entre otras, reciben paquetes de siembra, asistencia técnica, bioles y compra a precios justos. “No se puede tener desarrollo local sin justicia social”, sostiene el Prefecto. Actualmente, 800 familias participan del modelo, y se sumarán otras mil para consolidar el mayor ecosistema de economía popular y solidaria del país hacia 2050. La sostenibilidad es un eje transversal del plan provincial. En vialidad, la Prefectura recicla suelos y reduce 100 toneladas de CO2 por kilómetro construido. “Todo nuestro modelo de desarrollo tiene un eje de sostenibilidad”, insiste Lloret. Por ejemplo, el programa Azuay Verde Sostenible impulsa la recuperación de lagunas de altura, la reforestación con más de 660 mil árboles y una red de 26 viveros públicos capaces de producir medio millón de plantas nativas al año. Con una visión al 2030 y 2050, la provincia apuesta por un desarrollo equilibrado, competitivo y socialmente justo. “Hay que generar crecimiento económico, pero con justicia social y territorial”, afirma Lloret. La agenda incluye ampliar 50.000 hectáreas de riego, ampliar y mejorar la red vial; potenciar el turismo cultural y arqueológico —incluida la recuperación del Qhapaq Ñan— y mantener niveles de seguridad que sostengan la inversión y la calidad de vida.