Sin embargo, para miles de familias en la comunidad de Pupunás en Morona Santiago, este ha sido un sueño esperado por años. El día empezaba muy temprano para los hombres y mujeres de esta localidad, quienes tenían que caminar al río que bordea sus hogares para recolectar algo de agua y poder cubrir sus necesidades básicas. El 36,7% de niñas y niños menores de 5 años consumen agua contaminada, aumentando el riesgo de enfermedades y retraso en su desarrollo. “Muchas veces debíamos pasar la mitad del día cargando baldes para cocinar, asearnos o beber. Otras ocasiones, debíamos colocar baldes en la lluvia para recoger agua de las goteras que no siempre estaba limpia. Esto causaba enfermedades, sobre todo en los niños de nuestra comunidad”, cuenta Rosa Sharup, lideresa de Pupunás y quien esperó durante 70 años por este momento. Durante 2024, Ayuda en Acción y la iniciativa Sumar Juntos de Banco Pichincha han trabajado incansablemente para transformar la realidad de doña Rosa y sus vecinos, llevando agua potable a alrededor de 4.000 personas en 11 comunidades de Carchi, Cotopaxi y Morona Santiago. Este esfuerzo no solo significa acceso a un recurso vital, sino también un paso hacia la equidad, la salud y el desarrollo sostenible. 6 de cada 10 hogares rurales en Ecuador no cuentan con agua segura, lo que afecta directamente su salud, productividad y calidad de vida. Este proyecto sigue cambiando vidas. “Hoy podemos tomar agua directamente desde la llave, ya no quiero un refresco o ya no tengo que primero hervir el agua. Este deseo tan esperado se ha hecho realidad”, dice doña Rosa, quien celebra la llegada del agua potable por primera vez a Pupunás. Un gran compromiso con la sostenibilidad En 2024, se entregaron 4 nuevos sistemas de agua potable en Limón Indanza y se mejoraron 7 sistemas en Carchi y Cotopaxi, beneficiando a comunidades que antes debían caminar largas distancias para acceder a fuentes de agua no seguras. Gracias a este esfuerzo, 920 familias han visto transformadas sus vidas. El 60% de los beneficiarios son mujeres y niños, quienes ahora pueden enfocarse en su educación, trabajo y bienestar sin la carga de recolectar agua diariamente. Trabajo en equipo: La clave del éxito La intervención en la comunidad es integral. “A través de la Escuela de Agua se establecen procesos de formación orientado a dirigentes de las Juntas de Agua y usuarios de los sistemas de agua potable construidos o rehabilitados a través de una plataforma e-learning y capacitación presencial, formación que busca asegurar la sostenibilidad de los sistemas de agua”, explica Fiorella Mackliff, directora de Ayuda en Acción Ecuador. “Estos proyectos no solo brindan un recurso esencial, sino que fortalecen el tejido social y la capacidad de las comunidades para construir un futuro más sostenible”, destaca José Luis Álvarez, presidente de Sumar Juntos de Banco Pichincha. El compromiso de Ayuda en Acción y Sumar Juntos no se detiene. En 2025, el objetivo es llevar agua potable a más de 10.000 personas en 36 comunidades rurales, asegurando que el acceso al agua sea un derecho. Para lograrlo, la sostenibilidad será un pilar, trabajando de la mano con las comunidades para garantizar el buen uso y la protección de este recurso vital. Porque el agua no solo es vida, es dignidad. Y en este camino, cada esfuerzo cuenta. Seguimos trabajando para que el agua sea una oportunidad y deje de ser un privilegio.