Aunque parezca increíble, 3 de cada 10 personas consumen agua contaminada, y en las zonas rurales, esta cifra aumenta a 6 de cada 10. Esta situación impacta especialmente a niñas y niños, quienes enfrentan mayores riesgos de desnutrición y enfermedades, afectando su desarrollo y perpetuando ciclos de pobreza. Sin agua, no hay salud, educación ni oportunidades. Desde hace más de 39 años, en Ayuda en Acción trabajamos por cambiar esta realidad. No se trata solo de construir infraestructura: nuestra misión es construir futuro, dignidad y bienestar. Lo hacemos con enfoque comunitario, ambiental y con perspectiva de género. Con el valioso apoyo de Banco Pichincha y su iniciativa Sumar Juntos, hemos fortalecido este camino, llegando a más comunidades con soluciones sostenibles y transformadoras. Cuando el agua llega, la vida cambia Nuestro proyecto ha logrado que actualmente más de 4.000 personas accedan a agua limpia y segura, con 10 sistemas de agua potable construidos o mejorados y la protección de varias hectáreas de bosques y fuentes hídricas. Pero los números no lo cuentan todo. Lo que realmente transforma es ver a mujeres como Rosa de Morona Santiago, que ya no deben caminar de noche al río con baldes, o a niñas y niños que ahora pueden ir a la escuela en lugar de buscar agua. Es ver a comunidades organizadas, como La Delicia en Carchi, donde el agua se ha convertido en un insumo vital para estar más sanos y producir más y mejor. Un modelo que pone a las personas en el centro Con nuestra Escuela Nacional del Agua, capacitamos a las Juntas de Agua para que gestionen sus sistemas de manera transparente, equitativa y sostenible. Impulsamos el liderazgo de las mujeres, fomentamos la participación de los jóvenes y protegemos el entorno natural, porque el agua no solo fluye por tuberías: fluye entre generaciones, entre derechos, entre sueños. El modelo de gestión de Ayuda en Acción se sostiene sobre cuatro ejes: infraestructura, empoderamiento comunitario, enfoque ambiental y enfoque de género. Este modelo, respaldado por aliados como Banco Pichincha y Sumar Juntos, demuestra que cuando se unen voluntades, el cambio es posible. El momento es ahora Aún hay miles de familias que siguen viviendo sin acceso a este recurso vital. Pero cada grifo que se abre, cada niño que bebe agua segura, cada mujer que lidera una minga comunitaria, nos recuerda que sí se puede. Hoy estamos por dar el siguiente paso en este reconfortante camino, llevando agua a 26 comunidades en Carchi, Cotopaxi, Azuay y Morona Santiago. El acceso al agua no debe depender del lugar donde naces. Con tu apoyo, podemos lograr que el agua limpia y segura deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho para todas y todos en Ecuador. Súmate a nuestra causa. En esta oportunidad, estás tú. Conoce más en: www.ayudaenaccion.ec LinkedIn: Ayuda en Acción Ecuador