El Gobierno anunció un incremento de USD 25 del salario básico mensual a partir de enero de 2022. El alza tiene efecto real para 450.000 empleados de una Población Económicamente Activa (PEA) de 8,3 millones de personas. Eso porque del total de la PEA están desempleadas unas 384.204 personas, mientras dos millones son subempleados que ganan menos de un salario básico al mes. Otros 2,3 millones tienen un empleo no pleno, lo que significa que ganan menos del salario básico y no desean o no pueden trabajar para ganar más. También, hay 947.623 personas que tienen un trabajo no remunerado y otras 51.233 que no se clasifican en ninguna de las categorías anteriores. Mientras que, en el empleo pleno hay 2,2 millones de personas que ganan más del salario mínimo, por lo que no se benefician del alza. En 2022, el salario básico pasará de USD 400 a USD 425 al mes. Es la primera alza en dos años desde que empezó la pandemia de Covid-19 y que provocó una contracción de la economía de 7,8%. Durante la campaña electoral, el presidente Guillermo Lasso prometió subir el salario básico hasta llegar a USD 500 en sus cuatro años de Gobierno. Aunque Lasso había dicho en varias entrevistas que su oferta no implica un aumento de USD 25 anuales, señaló que “lo que se promete se cumple”. Más costos El sector empresarial advierte que el alza de USD 25 al salario básico en 2022 no es el único valor que deberán cubrir los negocios, pues también aumentan los beneficios previstos en la Ley. En realidad, según la Cámara de Comercio de Quito, el incremento al mes que deberán asumir las industrias es de USD 32,35, considerando el impacto que tendrá el alza en el aporte patronal, los décimos, vacaciones y fondos de reserva. El sector empresarial lamentó que el Ministerio de Trabajo no haya utilizado la fórmula que la propia Cartera estableció en septiembre de 2020. El incremento del salario básico no debía superar los USD 2,6 al mes. Fuente: Primicias