Atlas, el robot humanoide desarrollado por Boston Dynamics, incorpora una función que puede ser clave para su uso en fábricas y almacenes: puede cambiar su batería de forma autónoma. Cuando detecta que necesita energía, se desplaza hasta una estación, retira la batería agotada, instala una nueva y regresa a sus tareas sin intervención humana. El proceso tarda menos de tres minutos, frente a los cerca de 90 minutos que requiere una recarga completa. Atlas puede funcionar unas cuatro horas en condiciones normales, aunque su autonomía puede reducirse a unas dos horas cuando realiza trabajos exigentes. El sistema busca disminuir los tiempos muertos y permitir que el robot opere durante turnos más prolongados. También puedes leer: Tráfico de pasajeros en Guayaquil y Galápagos cae 1,3% en julio, pero crece 3,8% en lo que va del año La nueva generación de Atlas es completamente eléctrica y fue diseñada para aplicaciones industriales. Mide alrededor de 1,9 metros, pesa unos 90 kilogramos y puede transportar cargas de hasta 30 kilogramos de forma sostenida, además de levantar hasta 50 kilogramos durante periodos breves. Para desenvolverse en fábricas, cuenta con cámaras con visión de 360 grados, sensores táctiles en sus manos e inteligencia artificial, herramientas que le permiten identificar objetos y adaptarse a cambios en el entorno. Sin embargo, su autonomía no es ilimitada. Atlas todavía necesita baterías adicionales, estaciones preparadas para el intercambio y mantenimiento periódico. Boston Dynamics presentó esta generación en enero de 2026 y prevé despliegues durante este año en instalaciones vinculadas con Hyundai y Google DeepMind. La apuesta apunta a reducir cada vez más la intervención humana en tareas industriales. (I) Fuente: Infobae