La creciente contaminación lumínica provoca que tan solo sean visibles las estrellas y astros más brillantes, haciendo que nos perdamos gran parte del inmenso espectáculo que cada noche se extiende sobre nosotros. Por este motivo, hemos elaborado un listado con diez lugares para disfrutar de los cielos más espectaculares del planeta. Te presentamos 10 lugares sin contaminación lumínica para que puedas disfrutar de los mejores cielos del planeta. Parque Nacional del Gran Cañón, EEUU El Parque Nacional del Gran Cañón es uno de los mejores destinos para los astroturistas. La International Dark-Sky Association certificó al Estado de Arizona en general, y a este parque en particular, como un parque de cielo oscuro (Dark Sky Park) en 2016. El Gran Cañón está al noroeste del desierto de Arizona y sus casi 5.000 kilómetros cuadrados reciben cada año más de seis millones de habitantes. La mayoría acuden para admirar sus paisajes, practicar excursionismo, escalada o rafting; aunque cada vez son más los que acuden al atardecer, a la caza del mejor cielo estrellado. Tal es el auge de este turismo, del 10 al 17 de junio de cada año se organiza una fiesta estelar para informar a los visitantes de la importancia del cielo oscuro para la flora y fauna de la zona. Entre las actividades encontramos conferencias y charlas de astrónomos prominentes, guardabosques, cineastas y fotógrafos. También se organizan sesiones de observación nocturna con telescopios colocados en el North Rim y el South Rim. Si quieres evitar el excesivo gentío, te recomendamos que visites el monumento nacional del Gran Cañón Parashant, una alternativa igual de buena pero mucho menos conocida. Desierto de Wadi Rum, Jordania El Desierto de Wadi Rum es uno de los lugares más emblemáticos de Jordania. Sus impresionantes paisajes han servido como plató para superproducciones como 'Marte (The Martian)' (2015) o 'Rogue One: Una historia de Star Wars' (2016). Sus casi infinitas dunas y sus formaciones rocosas de tonalidades rojizas en un área poco poblada y libre de contaminación lumínica, hacen que todo este espacio sea un lugar brutal para contemplar los astros. En este desierto, podrás disfrutar de una comida tradicional jordana, dormir en una tienda beduina, montar en camello o deslizarte por las dunas con un todoterreno. Aunque los días son muy calurosos, las noches tienden a ser muy frías, pero bastará con que te alejes unos metros del campamento y sus luces para observar la inmensidad del firmamento. Si quieres una experiencia algo diferente, el Sun City Camp ofrece alojamiento en unas cúpulas que simulan un campamento espacial con parte del techo transparente, para ver cómo el cielo se va iluminando poco a poco a medida que el sol desaparece. Reserva natural NamibRand, Namibia La Reserva Natural de NamibRand, en el sur de África, ofrece uno de los cielos más espectaculares del continente. Sus tierras se protegieron en 1984, y es a día de hoy una de las reservas privadas más grandes de la región. Además, en 2012 obtuvo el certificado de reserva Dark Sky. Este espacio protegido de Namibia ofrece lujosos alojamientos que cuentan incluso con observatorio propio dotado de un potente telescopio y hasta un astrónomo residente, que nos ayudará a exprimir mejor los encantos del cielo estrellado. Parque Nacional de Lauwersmeer, Países Bajos Países Bajos es uno de los países que mayor contaminación lumínica sufre por su alta densidad de población. Sin embargo, dentro de sus fronteras encontramos un espacio libre de luz artificial, el Parque Nacional de Lauwersmeer. En un principio se decidió proteger por su ubicación y geografía, pero se ha terminado convirtiendo en un referente para los seguidores del astroturismo. Durante el día, su suelo húmedo sirve como refugio para aves, plantas y mamíferos, que podremos contemplar en libertad. En 2003 fue declarado parque nacional y en 2016 recibió el certificado Dark Sky. Tal es la versatilidad de este parque que tanto si lo visitamos por el día como por la noche, encontraremos escenarios muy diferentes. En las noches cálidas de verano, podemos ver la Vía Láctea; mientras que en las noches despejadas de invierno, con suerte, podremos disfrutar de una aurora boreal. Parque Nacional de Warrumbungle, Australia En Australia encontramos varios parques nacionales, pero el de Warrumbungle es el más oscuro con diferencia. Aunque está bastante alejado de cualquier población, sus paisajes y vistas bien merecen la pena el viaje. Sus programas de conservación y protección contra la contaminación lumínica, sirvieron para que este espacio fuera incluido en la lista de Dark Sky Park del país en el año 2016. Durante el día, los deportes de aventura como el excursionismo, la escalada o el rápel son un habitual. Además, no es complicado ver canguros o koalas por la zona, eso sí, guardando las distancias. Y al caer el sol, el escenario se transforma y queda cubierto por un manto estrellado que se puede observar desde cualquiera de sus cuatro campings. Además, el 30 de septiembre y el 1 de octubre se celebra el StarFest, un evento anual en el que se puede conversar con astrónomos y mirar por un telescopio estelar. Fuente: Viajar el periódico