El origen de Assassin’s Creed El nacimiento de Assassin’s Creed se remonta a mediados de la década de 2000, cuando Ubisoft Montreal lideró el desarrollo de un proyecto inicialmente concebido como una evolución de la saga Prince of Persia. Bajo la dirección creativa de Patrice Désilets, el equipo planteó una narrativa original centrada en el conflicto histórico entre dos facciones: los Asesinos y los Templarios. El primer título, ambientado en las Cruzadas, introdujo mecánicas innovadoras como el parkour, el sigilo y una estructura de mundo abierto que permitía al jugador explorar ciudades históricas con un alto grado de detalle. También puedes leer: Michael B. Jordan se convierte en el primer propietario de un equipo de la Premier League en ganar un Óscar. Expansión comercial: más allá de los videojuegos El éxito de esta primera entrega, Assassin's Creed (2007), dio paso a una serie de títulos clave que consolidaron la franquicia. Entre los más destacados se encuentran Assassin's Creed II (2009), ampliamente reconocido por su narrativa ambientada en el Renacimiento italiano; Assassin's Creed IV: Black Flag (2013), que incorporó exploración naval en el Caribe; Assassin's Creed Origins (2017), que redefinió la jugabilidad con elementos de rol en el Antiguo Egipto; y Assassin's Creed Valhalla (2020), ambientado en la era vikinga. Estas entregas reflejan la evolución técnica y narrativa de la saga, así como su capacidad de adaptarse a nuevas tendencias del mercado. En paralelo, la franquicia se expandió hacia el ámbito editorial. En literatura, destacan novelas como Assassin’s Creed: Renaissance y Assassin’s Creed: Forsaken, ambas escrita por Oliver Bowden, que complementan los eventos de los videojuegos. En cómics, editoriales como Titan Comics han publicado series como Assassin’s Creed (Titan Comics series) y Assassin’s Creed: Uprising, que amplían el universo narrativo con nuevas tramas y personajes. En el ámbito audiovisual, la franquicia ha producido cortometrajes promocionales como Assassin's Creed: Lineage y Assassin's Creed: Embers, que sirven como material complementario a las historias principales. Asimismo, el estreno en 2016 de la película Assassin's Creed, protagonizada por Michael Fassbender y Marion Cotillard, marcó un hito en la internacionalización de la marca hacia el cine: fue una de los proyectos más relevantes que trasladó el conflicto entre Asesinos y Templarios a la gran pantalla; sin embargo, a pesar de una recaudación global cercana a los USD 241 millones (casi el doble de su costo de producción, que ronda los USD 125 millones), la obra recibió críticas mayormente negativas por su guion y estructura narrativa. Su expansión comercial también ha incluido colaboraciones con diversas industrias para el desarrollo de productos de merchandising. Empresas como McFarlane Toys y Ubicollectibles han producido figuras coleccionables basadas en personajes icónicos como Ezio Auditore. En el sector de experiencias interactivas, Ubisoft ha impulsado iniciativas como Assassin’s Creed VR y centros de entretenimiento inmersivo como The Assassin’s Creed Escape Game, que trasladan la narrativa del juego al mundo físico. Además, la franquicia ha establecido alianzas con marcas de moda y accesorios para el lanzamiento de ropa y artículos temáticos. Hoy en día, la franquicia ha vendido más de 230 millones de copias de sus videojuegos a nivel mundial, ha registrado aproximadamente EUR 4.000 millones (≈USD 4.300 millones) en ingresos acumulados solo en la última década y cuenta con más de 155 millones de jugadores únicos. Assassin's Creed en la actualidad Recientemente la plataforma de streaming Netflix dio inicio al rodaje de la serie live action basada en la franquicia de videojuegos Assassin’s Creed, un proyecto que busca expandir el universo de la saga con una historia original ambientada en la Antigua Roma. La producción comenzó en marzo de 2026 en Italia, específicamente en Roma y, a diferencia de otras adaptaciones, la serie no seguirá directamente las tramas de los videojuegos, sino que desarrollará una narrativa inédita situada durante el periodo del emperador Nerón. Esta decisión responde a la intención de explorar nuevas etapas históricas dentro del universo de la franquicia, manteniendo como eje central el conflicto entre los Asesinos y los Templarios. El elenco confirmado incluye a actores como Toby Wallace, Lola Petticrew, Zachary Hart, Laura Marcus y Tanzyn Crawford, a quienes se han sumado recientemente nombres como Noomi Rapace, Claes Bang y otros intérpretes internacionales. La dirección de algunos episodios estará a cargo de Johan Renck, reconocido por su trabajo en producciones televisivas de alto perfil. La serie forma parte del acuerdo estratégico firmado en 2020 entre Netflix y Ubisoft para desarrollar contenidos basados en la franquicia, lo que incluye producciones tanto live action como animadas. En este contexto, el proyecto busca capitalizar la popularidad global de Assassin’s Creed y reforzar la oferta de contenido original de la plataforma. Aunque aún no existe una fecha oficial de estreno, las previsiones del sector apuntan a un posible lanzamiento a partir de 2027, dependiendo del avance de la producción y postproducción. También te puede interesar: Las marcas y sus colaboraciones para el Mundial 2026. ¿De qué trata Assassin’s Creed? Assassin’s Creed es una saga de acción, aventura y sigilo que combina hechos históricos con ciencia ficción, centrada en la lucha milenaria entre dos facciones: los Asesinos, defensores del libre albedrío, y los Templarios, partidarios del control y el orden. A través de una tecnología llamada Animus, los protagonistas pueden revivir los recuerdos genéticos de sus antepasados, lo que permite a los jugadores explorar distintas épocas históricas —como las Cruzadas, el Renacimiento italiano o el Antiguo Egipto— mientras descubren conspiraciones que conectan el pasado con el presente. Cada entrega presenta un personaje distinto, generalmente un asesino que se infiltra en estructuras de poder para eliminar objetivos clave, combinando exploración de mundo abierto, parkour, combate y misiones narrativas. La franquicia se caracteriza por su reconstrucción detallada de contextos históricos y por integrar elementos filosóficos sobre el poder, la libertad y el control, lo que ha contribuido a su posicionamiento como una de las series más influyentes dentro de la industria de los videojuegos. Fuentes: Hypertextual, Fandom, Ubisoft.