La asesoría legal gana peso en la estrategia empresarial El rol de los estudios jurídicos en Ecuador ha evolucionado al ritmo de un entorno empresarial cada vez más complejo. La asesoría legal ya no se limita a resolver contingencias, sino que participa de forma más activa en la planificación y en la toma de decisiones corporativas. En este escenario, la relación cercana entre el abogado y el empresario se convierte en un factor relevante para mejorar la eficiencia, fortalecer la competitividad y mantener una adecuada relación con las autoridades de control. Desde Sánchez García & Asociados se considera que la prevención debe ocupar un lugar central en la gestión de las compañías. Entre las principales acciones se encuentran las auditorías tributarias anticipadas, la asesoría corporativa permanente y la revisión de balances y declaraciones, especialmente antes de iniciar procesos de devolución de impuestos. También resulta clave estructurar correctamente los proyectos de inversión para reducir riesgos, evitar contingencias futuras y aprovechar al máximo los incentivos tributarios existentes. Con un equipo de aproximadamente 50 profesionales en Quito y Guayaquil, la Firma plantea una asesoría orientada a acompañar las decisiones empresariales desde una perspectiva corporativa integral. También te puede interesar: Calidad, innovación y digitalización impulsan la competitividad de las medianas empresas en Ecuador Litigios fiscales: una decisión de negocio, no solo legal “Los litigios fiscales deben mirarse como decisiones estratégicas del negocio, no solo como asuntos legales o financieros. Una controversia tributaria puede comprometer la liquidez, la planificación financiera, la operación e incluso la reputación de una empresa. Por eso, su gestión debe involucrar a la alta dirección. Desde nuestra experiencia, las estrategias efectivas integran una visión jurídica, financiera y operativa. Esa mirada permite anticipar riesgos, proteger el patrimonio y asegurar la continuidad del negocio. La alerta aparece cuando una contingencia tributaria deja de ser un tema fiscal y afecta decisiones estratégicas: provisiones, acceso a financiamiento o flujo de caja. Las contingencias más relevantes no siempre nacen de incumplimientos, sino de riesgos no gestionados a tiempo. Por eso la prevención sigue siendo la mejor estrategia. Evaluar riesgos, documentar operaciones y sumar equipos multidisciplinarios desde el inicio fortalece la posición de la empresa. Una defensa efectiva no comienza con una glosa o un juicio; se construye antes, anticipando riesgos, sustentando técnicamente las decisiones y alineando la estrategia tributaria con la realidad del negocio”.