Frecuentemente se piensa que el arte de diseñar y construir una edificación es una tarea sencilla. Lo cierto es que hacer realidad la idea abstracta de una obra arquitectónica, conlleva numerosas consideraciones prácticas y estéticas, entre las cuales se tiene a la inclusión, como mecanismo para diseñar edificaciones más confortables para el ser humano en función de sus necesidades de habitabilidad. Diseño universal: eliminar barreras y establecer la accesibilidad El “diseño universal” no es un enfoque exclusivo de la arquitectura, sin embargo, los arquitectos se han familiarizado con el concepto porque éste impulsa el objetivo de crear entornos cada vez más inclusivos y accesibles para todos. La inclusión, como piedra angular en el diseño arquitectónico, es de reciente data. Anteriormente los patrones de habitabilidad atendían principalmente a personas neurotípicas y sin discapacidad. A medida que fue aumentando la esperanza de vida de la población y los continuos avances en la ciencia y medicina, se hizo necesario repensar la utilidad de la arquitectura, diseñando espacios accesibles para la creciente población de adultos mayores y discapacitados. En el diseño arquitectónico inclusivo no solo la edad y la capacidad juegan un papel importante, sino también el género y la cultura. ¿Qué debe procurar tener una obra inclusiva? Comodidad: Las exigencias del diseño deben estar dentro de los límites deseables de la función y la percepción del cuerpo. Adaptación al cuerpo: Los diseños deben adaptarse a una serie de capacidades y tamaños corporales. Bienestar: El diseño debe promover la salud y proteger de gérmenes y peligros. Integración social: El trato respetuoso y con dignidad hacia los diferentes grupos debe ser considerado dentro del diseño. También te puede interesar: Top 4 espacios pequeños más destacados de la arquitectura en 2023 Comprensión: Deben estar claros los usos de aquellas cosas que necesitan ser operadas. Personalización: El diseño debe incorporar la expresión de preferencias individuales Adecuación cultural: El diseño debe respetar y reforzar los valores culturales. Conciencia: La información crítica y señalética debe estar fácilmente accesible. Fuente: Carreras derechos humanos