Japón expresó sus reservas y pidió excluir al tiburón aleta azul de esta medida, por considerar que la propuesta “era poco razonable y poco científica” sin que ningún país apoyara su reclamo. También te puede interesar: La CITES da un paso histórico para la conservación de los tiburones La presidenta del plenario de la cumbre Shirley Binder dijo que la protección de los tiburones de ambas especies sería una decisión histórica. Apoyada por la Unión Europea y 15 países más, entre ellos Panamá, la decisión pone a las 54 especies de las familias de los tiburones réquiem (Carcharhinidae) y tiburones martillo (Sphynidae) en el anexo II de CITES de especies de comercio regulado. Ambas especies representan más de la mitad del tráfico mundial de aletas, que tiene su centro en la ciudad de Hong Kong y mueve alrededor de USD 500 millones cada año. Un kilo de aletas puede llegar a costar USD 1000 en los mercados de Asia Oriental. También te puede interesar: Ecuador: ambientalistas piden que no se pesquen tiburones por un año Según creencias populares la aleta de tiburón retrasa el envejecimiento, ayuda a la memoria y estimula el deseo sexual. Fuente: La Jornada/México