Para Javier Tourón, Vicerrector de Innovación y Desarrollo Educativo en la Universidad Internacional de La Rioja, UNIR, el foco del aprendizaje personalizado está en ayudar a los estudiantes a tener éxito en los resultados académicos, pero el contenido, el ritmo y el método de instrucción pueden variar de un alumno a otro. “La escuela no puede seguir siendo analógica en un mundo digital. Estamos en la era de la información, la enseñanza debe reformularse porque lo importante no es lo que se enseña sino cómo se enseña y lo que el alumno aprende. No se trata de transmitir contenidos, sino de fomentar hábitos, de enseñar a pensar con creatividad y esto implica nuevos roles para el profesor y el alumno”, declaró Tourón. Añadió que, la tecnología tiene un papel fundamental en la transformación del estudiante de sujeto paciente a sujeto agente, propiciando que el profesor y alumno tenga un rol y una función en el proceso, algo asociado a la inmediatez y los recursos. Otra premisa del aprendizaje personalizado, es que los estudiantes avanzan de acuerdo al dominio demostrado en los temas, con competencias medibles y transferibles, así la evaluación se convierte en una experiencia de aprendizaje significativa y positiva. “La diversidad es una realidad incuestionable, no hay dos alumnos iguales. “One size fits” es una terquedad pedagógica, es darle la espalda a la realidad, es ignorar que la escuela está para promover la equidad y no igualdad. Equidad significa dar a cada uno lo que necesita y la escuela debe facilitarlo”, dijo Tourón. Cinco pilares del aprendizaje personalizado: Perfil personalizado de los aprendices. Rutas de aprendizaje personales. Progresión basada en la competencia. Ambientes flexibles de aprendizaje. Énfasis en la universidad y en la preparación profesional.