Por limitaciones de espacio, hemos escogido de ellas las más representativas, a fin de analizar su desempeño en el sexenio 2014-2019. Hablamos de aquellas que, constituyendo solo la tercera parte de actividades, han aportado con más del 55% al PIB de la nación. Y la razón de haber tomado este período es porque puede ser dividido en dos trienios que corresponden a la gestión de diferentes gobiernos.En la Tabla 1 se observa que la Manufactura ha sido el mayor aportante, lo cual es altamente beneficioso porque es una industria transformadora, que añade más valor que otras. Le siguen Comercio y Petróleo y minas, esta última ha bajado en importancia en relación con otras épocas. También está Construcción, que fue impulsada principalmente por la obra pública en el anterior gobierno; Agricultura-ganadería-caza-silvicultura y cierra la tabla la Administración Pública.En cuanto al crecimiento, la Tabla 2 muestra que el orden de las industrias de la Tabla 1 cambia sustancialmente.Si se considera que el PIB del país creció a una tasa promedio de 1,2% anual en el período analizado, se nota que tres de las industrias seleccionadas han crecido más que el PIB; dos lo han hecho por debajo de éste, aunque con tasa positiva, en tanto que una, la Construcción, ha decrecido. En el trienio 2017-2019, el Comercio es la única de las industrias que muestra signos de contracción.Al comparar un trienio con otro, el Petróleo es la única que mejoró su crecimiento; Manufactura, por su lado, mantuvo su ritmo y las tres restantes lo han disminuido, aunque sus tasas aún son positivas.El PIB total creció al 0,9% en el primer trienio y al 1,6% en el segundo. Se puede notar que Comercio y Petróleo crecieron a una tasa inferior a la de la nación en el primer trienio; las demás industrias la superaron. En el segundo ciclo, Comercio y Manufactura no crecieron al ritmo del PIB total; Administración Pública lo hizo al mismo ritmo y las demás lo superaron.Por _ Fabián Proaño N., MBA | faprote7@yahoo.es