El primer trimestre del 2020 trajo el “coronavirus” o COVID-19 y van más de 7 meses de esta enfermedad infectocontagiosa sacudiendo el globo. Al poco de iniciarse este fenómeno los economistas le dieron estatus de “cisne negro”, por su aparición repentina e inesperada y el efecto todavía por cuantificar en su real magnitud a nivel mundial. Mientras, se registran ingentes pérdidas y en el mejor de los casos ralentización de las actividades sin un horizonte claro para lograr una reactivación. Guardando el debido respeto que se merecen las víctimas de la pandemia, las probabilidades de morir por COVID-19 son bajas: Al 25 de febrero la tasa de mortalidad general, de acuerdo con el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades fue del 2,3 % (2). Es decir, de cada 100 pacientes infectados morían menos de 3. Al 16 de septiembre este titular revela que las muertes por COVID-19 rondan el 3 %: “El mapa mundial del coronavirus: más de 29,6 millones de casos y más de 937.000 muertos en todo el mundo”. Pareciera entonces que, aunque hay que seguir rigurosas medidas de prevención e higiene, lo mismo que aprendizaje y actualización sobre la enfermedad, la preocupación irá disminuyendo. En su lugar, ¿Sabe qué debería preocuparle más por su masiva presencia y silente manifestación de sus efectos en la sociedad? 2 de cada 3 adultos sonfinancieramente analfabetos ¡Hay que preocuparse y ocuparse del analfabetismo financiero! Según estudios muy serios dos de cada tres personas, es decir, un 67 % de las personas en todo el planeta (¡y esto representa casi 5.000 millones de personas!) son incapaces de tomar adecuadas decisiones de inversión y financiamiento con el perjuicio que esto trae para sus vidas, familias, negocios y la economía nacional, regional y global. ¿Y qué pasa con estas personas? Simplemente no comprenden, ni saben usar bien los conceptos básicos de: El valor del dinero en el tiempo tanto al tomar prestado como al invertir. La diversificación de las inversiones. El alza de los precios. Al no comprender las reglas del juego en varios países de bajos ingresos muchas personas caen en manos de prestamistas inescrupulosos quienes son capaces de recuperar los créditos con la vida de quien nunca debió contraer dicha deuda de contar con la formación adecuada. En países más desarrollados mucha gente con títulos universitarios pierde todos sus ahorros logrados en su edad productiva, se endeudan absurdamente o no consiguen que sus emprendimientos sobrevivan y generen prosperidad, sin saber qué falló. Creándose espirales de pobreza que hacen tambalear sociedades en todas partes. Sin una comprensión de los conceptos financieros básicos, las personas no están bien preparadas para tomar decisiones. Además, es vital comprender cómo, según las neurociencias, tomamos decisiones relacionadas con dinero. Nos quedan por contestar importantes interrogantes relacionadas con el impacto de esta pandemia financiera en el mundo empresarial… ¿Cómo el analfabetismo financiero afecta las actividades comerciales?, ¿Las áreas Financieras de hoy están preparadas para mitigar el analfabetismo financiero en las empresas?, ¿Cómo agrava la situación el analfabetismo digital, es decir el desconocimiento del uso de la tecnología? ¡En nuestras próximas entregas responderemos estas interrogantes!