Hiedra forma parte de una coproducción entre Ecuador, México, Francia y España, y concluye una trilogía centrada en narrativas íntimas que Ana Cristina empezó con Alba (2016) y continuó con La piel pulpo (2022). La película explora la vida de Azucena, una mujer de 30 años que observa a diario a los adolescentes de un orfanato y entabla una conexión emocional con Julio, un joven en situación de abandono. A través de esta relación, Barragán aborda temas como las heridas de la infancia, las diferencias sociales y la memoria, en un clímax simbólico ambientado junto a un volcán que refleja las tensiones y cicatrices de sus protagonistas. También puedes leer: Galápagos celebra 36 años como Patrimonio Natural de la Humanidad El Viceministerio de Cultura celebró el logro como un “hito para la cinematografía nacional”, destacando la importancia del respaldo estatal en la realización de esta obra. Además, la entidad subrayó que Hiedra fue financiada con USD 224 000 provenientes del Instituto de Fomento de la Creatividad y la Innovación (IFCI). Este premio representa un reconocimiento internacional de alto prestigio que no solo visibiliza el talento y esfuerzo colectivo detrás del cine ecuatoriano, sino que también abre camino a nuevas producciones locales en industrias creativas cada vez más competitivas a nivel global. Fuentes: El Comercio, Primicias, Infobae.