Su abuelo, José Antonio Vacacela, migró a Estados Unidos en 1994; su abuela, Laurita Quizhpe, dejó Ecuador en el año 2000 y después de dos años, migraron ella y su madre, María Elena Vacacela, una travesía que para Amy marcó el inicio de su camino hacia Harvard. Desde que puso un pie en suelo americano, Amy sabía que el camino no iba a ser sencillo, pero como toda historia de superación, ella, gracias a su esfuerzo y dedicación, enderezó este sendero y logró ingresar en Harvard en 2020, convirtiéndose en la primera Kichwa Saraguro en lograrlo. Y, con el agradecimiento que la desborda, Amy atribuye este logro a su familia, la cual siempre la impulsó a seguir adelante. “No solo es un éxito personal, este logro dice mucho de cómo se fue construyendo este camino desde que mi familia vino hace casi 30 años. También te puede interesar: Julita Barreto la primera mujer Shark Tank de Colombia explicó cómo emprender con propósito Somos migrantes, de bajos recursos, vinimos indocumentados, enfrentamos muchas barreras en el sistema, pero mi familia fue un gran apoyo desde mi niñez para hoy estar aquí”, expresó Amy a El Mercurio, desde Nueva York. El día de su graduación, en 2023, fue el culmen de años de arduo trabajo y sacrificio. Mientras caminaba por el escenario para recibir su diploma, Amy no solo representaba a sí misma, sino también a todos aquellos que habían creído en ella y a aquellos que, como ella, soñaban con un futuro mejor. Con una Licenciatura en Ciencias Sociales, Amy también es activista. Se ha desempeñado como coordinadora estudiantil en el Programa de Reclutamiento de Minorías en Harvard, mediante el cual ha dado apoyo para el ingreso de jóvenes latinos e indígenas.